Por Alexandro Guerrero

Este espectáculo es un viaje íntimo que va entretejiendo, un viaje unipersonal que terminará siendo colectivo. Con elementos con presteza y poética empleados, tanto de circo, como de comedia, teatro físico, clown y malabarismo. Una creación de la compañía : Qué Risa tu Risa. Monoambiente narra la historia de un artista nómada que convierte las tareas cotidianas y los objetos comunes en un juego poético sobre los viajes y la vida itinerante.

Un monoambiente como se le conoce en Argentina o bien en Uruguay por influencia rioplatense, es la vivienda nómada por excelencia: la del estudiante que llega a la ciudad, la del artista de gira, la del migrante. No tienes cuartos de más porque no te puedes dar el lujo de tenerlos. Se abre entonces la compuerta poética y de la destreza. En el circo contemporáneo el malabar ya no es demostración de destreza, es un sistema de signos. Como plantea Bouissac, el circo opera con un doble código: el técnico y el espectacular, y el objeto deja de ser utensilio para volverse signo en escena. En ese marco, la pelota, el balde o el plato no significan por lo que son, sino por lo que hacen en el aire.

Ziethen lo define con precisión: el malabar es la dramatización del aplazamiento del fracaso. Cada objeto lanzado es una crisis pospuesta y lo que el público celebra no es el éxito final, sino la continuidad. El malabar es, por eso, tiempo suspendido, gravedad negociada y trabajo visible.

En el circo contemporáneo latinoamericano, el tiempo suspendido en un espacio se vuelve código. Como señala Infantino ( no el de la FIFA) , la tradición nómada no se retoma como estética sino como condición material: la casa se vuelve escenario y los objetos domésticos se vuelven aparato. El malabar, entonces, es hacer que lo cotidiano no se caiga. El escenario no necesita cruzar una frontera para hablar de migración, porque ya es migración.

Un mueble blanco que es ropero, cocina y casa a la vez condensa lo que Paul Bouissac llama:” el paso del objeto útil al signo escénico”, y lo que Seibel documentará como la condición histórica del artista circense: ser migrante por oficio, donde la casa no es un lugar sino el trayecto. Por eso el monoambiente funciona sin divisiones: como dice Abdelmalek Sayad de la doble ausencia, no se está del todo allá ni del todo acá, y todo tiene que pasar en el mismo metro, a la vista.

Este montaje es perfecto para ejemplificar toda la teoría que ha llegado a exponer y plantear investigación por lo bien logrado del discurso “monoambiental” del Maestro Guglielmone . Tras una función con lleno total en el hermoso teatro Sergio Magaña en la Ciudad de México, como parte del programa “Ciudad escena”, esperamos encontrar a un corto plazo más fechas o una larga temporada a la que siga otra y otra más para compartir el espacio , la mesa , la luz de una vela y el traslado épico gracias al arte del Clown, a la habitación interior de la belleza.

Ángel Villarreal fotos interior: @fotoyvagancia y Alexandro Guerrero.