Un tiroteo en la ciudad de Erie, Pensilvania, dejó ocho personas muertas, entre ellas dos niños pequeños y una mujer embarazada de ocho meses. Las autoridades señalaron que el presunto atacante, de 45 años, aparentemente se quitó la vida y que siete de las víctimas eran familiares suyos.
Un hombre mató a tiros a ocho personas en Erie, Pensilvania, durante un ataque ocurrido la tarde del viernes 9 de octubre. De acuerdo con la policía local, los agentes recibieron el reporte de disparos alrededor de las 17:00 horas y acudieron al lugar para atender la emergencia.
El jefe policial de Erie, Rick Lorah, informó que el presunto agresor habría comenzado a disparar dentro de una vivienda y después salió a la calle, donde fueron encontradas sin vida dos mujeres, de 51 y 37 años. Entre las víctimas también había dos niños pequeños y una mujer con ocho meses de embarazo; las demás personas fallecidas tenían entre 19 y 51 años.
Tras los primeros disparos, el sospechoso, de 45 años, se atrincheró en la vivienda mientras los agentes rodeaban el inmueble y le ordenaban salir. Cuando la policía ingresó, encontró a otras víctimas en el interior y en los alrededores. Las autoridades indicaron que siete de las ocho personas asesinadas eran familiares del presunto atacante, mientras que la otra era una amiga de la familia.
El presunto responsable fue encontrado muerto y, según los primeros informes, aparentemente se suicidó. La alcaldía de Erie calificó los hechos como una terrible tragedia y aseguró que la situación estaba bajo control, sin una amenaza activa para la comunidad. El caso vuelve a poner en el centro de la discusión la violencia armada en Estados Unidos, donde los tiroteos masivos siguen siendo motivo de preocupación pública y debate político.





