Taiwán aprobó una inversión de 7 mil 560 millones de dólares para adquirir drones militares durante los próximos seis años, con prioridad para equipos fabricados en la propia isla, en medio del incremento de la presión militar de China.

El Parlamento de Taiwán aprobó una ley que contempla destinar 240 mil millones de dólares taiwaneses, equivalentes a unos 7 mil 560 millones de dólares, para la adquisición de drones militares entre 2026 y 2031. La medida busca reforzar las capacidades de defensa de la isla ante el creciente poderío militar de Pekín.

La iniciativa establece una inversión anual de 40 mil millones de dólares taiwaneses, alrededor de mil 260 millones de dólares, provenientes del presupuesto del Gobierno central. Además, se dará prioridad a los drones fabricados en Taiwán, con lo que las autoridades también pretenden impulsar la producción nacional y fortalecer la industria tecnológica vinculada con la defensa.

El proyecto recibió el respaldo de los principales partidos de oposición, el Kuomintang y el Partido Popular de Taiwán, que cuentan con una mayoría ajustada en el Parlamento. La propuesta aprobada difiere de la planteada originalmente por el Ejecutivo, que contemplaba un presupuesto especial de 210 mil millones de dólares taiwaneses para adquirir más de 210 mil vehículos no tripulados.

La inversión ocurre mientras Taiwán refuerza su estrategia de guerra asimétrica, basada en sistemas relativamente pequeños y difíciles de neutralizar, como drones, misiles y minas navales. Entre los equipos contemplados se encuentran aeronaves de reconocimiento y ataque costero, además de embarcaciones de superficie no tripuladas, en respuesta a las amenazas de China de tomar la isla incluso por la fuerza.