La presidenta aseguró que no habrá “tapadera” de corrupción, pidió revisar las gestiones de la exconsejera presidenta y cuestionó a Lorenzo Córdova por regresar a la UNAM tras once años en el INE.

La presidenta Claudia Sheinbaum fue tajante sobre las irregularidades de la exconsejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE): “Guadalupe Taddei traicionó la confianza del pueblo de México”. Reconoció que en su momento la valoró porque se bajó el sueldo, pero dijo que “no puede tener una opinión de una persona y ser traicionado”. Pidió que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) haga una revisión profunda de su gestión y deslinde responsabilidades, pues “no puede haber tapadera de una corrupción, eso no”.

La mandataria, en la Mañanera del Pueblo, sostuvo que no debe haber “sombra de corrupción en el INE” y que todo tiene que transparentarse, “pero todo, también hacia atrás”. Pidió que las auditorías no se limiten al periodo de Taddei, sino que abarquen los años en que se permitieron licitaciones “a modo”. Recordó que Taddei llegó desde Sonora en 2014, con Guillermo Padrés, y que fue avalada por todo el instituto y sus consejeros. “Sí pasó y la ASF tiene que actuar, por el bien de México”, afirmó.

Sheinbaum calificó como aún más grave el caso de las empresas que por más de 20 años se han repartido los contratos de la papelería electoral. Dijo que se volvieron un duopolio y que algunas ni siquiera tienen trabajadores: “son verdaderos coyotes”. Pidió a la ASF investigarlas y reiteró que se debe fortalecer a Talleres Gráficos de México, convertirlo en empresa del Estado con consejo de administración y vigilancia externa, y abrir la participación a más empresas en otros insumos, como los chalecos de los capacitadores. La próxima semana presentará la propuesta formal.

Sobre los “superpoderes” que el Congreso dio a Taddei, dijo que habría que evaluar si es viable hacer cambios electorales ahora, pues la Constitución lo prohíbe, pero que si el Congreso lo considera legalmente posible, “nosotros estamos de acuerdo”. Su meta, agregó, es que de todo esto “salga un mejor sistema electoral”, sin los grandes salarios, fideicomisos y privilegios del INE.

Por último, cuestionó a Lorenzo Córdova, exconsejero presidente del INE, porque la UNAM solo permite permisos de seis años fuera de la institución, tras los cuales hay que regresar o renunciar a la plaza, y él pasó once años en el INE antes de volver. “Hay que ser congruente”, dijo Sheinbaum, y subrayó que ella ya renunció a su plaza en la UNAM.