El mandatario argentino respaldó a Flávio Bolsonaro frente a Lula da Silva y llamó a pintar de azul el continente, mientras recibe reconocimientos y promueve la agenda ultraconservadora de Estados Unidos.
El presidente de Argentina, Javier Milei, aprovechó una ceremonia en Washington para repartir elogios a Donald Trump y respaldar al brasileño Flávio Bolsonaro frente al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. Todo esto mientras recibía un galardón por su supuesto “liderazgo” durante la Gala Oficial del Mes Nacional de la Herencia Hispana, acompañado por el ultraderechista Javier Negre.
Durante su discurso, Milei pidió que Trump salga fortalecido de las elecciones intermedias de noviembre y defendió la idea de consolidar la influencia estadounidense en el continente. Según el argentino, el triunfo electoral sería apenas el primer paso para hacer a América “grande otra vez”. Al parecer, la soberanía latinoamericana queda en segundo plano cuando se trata de respaldar los planes de la Casa Blanca.
El mandatario también lanzó su respaldo a Flávio Bolsonaro, quien se enfrentaría a Lula en la segunda vuelta presidencial brasileña del próximo 25 de octubre. Tras su intervención, abrazó a Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato, y aseguró que sacarían “a patadas” al mandatario brasileño, a quien calificó de comunista y dictador. La diplomacia de Milei, fiel a su estilo, volvió a cambiar los argumentos por los insultos.

La escena deja claro el alineamiento del gobierno argentino con la derecha más radical del continente. Mientras Milei presume su reconocimiento en Washington, se suma a una campaña política que busca debilitar a Lula y extender el dominio conservador en América Latina. El discurso de unidad regional que pronuncia contrasta con una visión que divide a los países entre aliados y enemigos ideológicos.
El respaldo ocurre en medio de las tensiones por la influencia de las grandes tecnológicas en los procesos electorales. Lula pidió al Partido de los Trabajadores denunciar ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) a Meta por presunta interferencia en las elecciones.
Paralelamente, Estados Unidos impulsa el llamado Escudo de las Américas y ha desplegado personal militar para entrenamientos con fuerzas de países de la región bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Así, entre premios, consignas y alianzas, Milei vuelve a exhibir su disposición a acompañar la agenda de Washington.





