La primera ministra Mette Frederiksen dimitió formalmente tras las elecciones, en las que su partido ganó pero con un resultado históricamente bajo, abriendo paso a negociaciones para un nuevo gobierno.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, presentó su renuncia este miércoles como parte del procedimiento habitual tras las elecciones generales, a pesar de que su partido socialdemócrata se mantuvo como la fuerza más votada en el país.

El bloque obtuvo alrededor de 22% de los votos, una caída significativa frente al 27.6% alcanzado en 2022, lo que complica su capacidad para liderar con claridad la formación del próximo gobierno.

Ahora, el rey Federico X iniciará consultas con los líderes de los partidos para definir quién encabezará las negociaciones, en un escenario donde no está garantizado que Frederiksen logre mantenerse en el poder.