En el Seminario Internacional del PT, el exmandatario colombiano también denunció el genocidio en Gaza, cuestionó la impunidad de Netanyahu y llamó a transformar el modelo económico neoliberal.

El expresidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó fuertes críticas contra el mandatario estadounidense Donald Trump, a quien calificó como “Hitler a la décima potencia”, durante la inauguración del XXX Seminario Internacional del Partido del Trabajo (PT), celebrado en la Ciudad de México. Advirtió que las amenazas de destruir una civilización representan un grave peligro para la humanidad.

Ante dirigentes y representantes de partidos de izquierda de América Latina, Europa y Asia, Petro recordó que Trump amenazó con “aniquilar” a Irán si no se alcanzaba un acuerdo, durante su intervención ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El colombiano sostuvo que exterminar a una civilización constituiría un “megaholocausto” y consideró que incluso las palabras del republicano superan los antecedentes históricos del nazismo.

El exmandatario cuestionó que Trump pretenda amenazar a un país entero con ataques militares y criticó el silencio de otros gobiernos ante sus declaraciones. También advirtió sobre una creciente injusticia racista en el escenario internacional y llamó a no normalizar discursos que plantean la destrucción de pueblos y culturas.

Petro también denunció un “apartheid político” contra quienes exigen que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, enfrente la justicia por los crímenes cometidos contra la población palestina en Gaza y Cisjordania. Afirmó que resulta intolerable que personas señaladas por presuntos crímenes internacionales puedan desplazarse libremente mientras las voces que reclaman justicia enfrentan exclusión política.

En el encuentro, el líder colombiano sostuvo además que el modelo neoliberal está agotado y llamó a los gobiernos progresistas a replantear sus estrategias económicas. Entre sus propuestas, pidió dejar atrás la dependencia del carbón y el petróleo como bases del desarrollo, al advertir que no es posible construir el socialismo sobre las rentas derivadas de estos recursos.