Durante su visita a Francia, el pontífice también rechazó las armas nucleares y criticó prácticas como la gestación subrogada, la compra de órganos y la eutanasia.

El papa León XIV advirtió sobre el riesgo de que la humanidad termine subordinada a la tecnología en un futuro dominado por la inteligencia artificial (IA). Durante su primera visita a Francia, el pontífice planteó qué significa ser humano frente al avance científico, las nuevas tecnologías y las amenazas que enfrentan los derechos humanos.

Ante el presidente francés Emmanuel Macron, en el Palacio del Elíseo, León XIV cuestionó un escenario en el que las máquinas puedan alcanzar mayores capacidades mientras las personas son valoradas principalmente por su eficiencia. Sostuvo que la IA puede procesar y relacionar grandes cantidades de información, pero no puede responder al sentido de la existencia humana, basado en la experiencia y la vida de las personas.

El pontífice también expresó su rechazo a diversas prácticas médicas y biotecnológicas. Condenó “las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, la compra de órganos y la oferta de una muerte programada”, al considerar que representan riesgos cuando el desarrollo científico no está acompañado por una conciencia sobre la dignidad humana. En Francia, el aborto está protegido constitucionalmente y recientemente se aprobó legislación sobre eutanasia y suicidio asistido.

En materia internacional, León XIV reiteró la oposición del Vaticano a las armas nucleares y calificó de equivocada la doctrina de la disuasión nuclear, al considerar que contribuye a una nueva carrera armamentista. Sus declaraciones se producen en un contexto marcado por conflictos en Europa y Medio Oriente.

Durante su visita a la Unesco, el Papa también cuestionó la capacidad actual de los organismos multilaterales y advirtió que el diálogo internacional corre el riesgo de convertirse en una “farsa”. En París, alrededor de 300 mil personas salieron a las calles para recibirlo, mientras que posteriormente encabezó una celebración ante unos 8 mil eclesiásticos, diáconos y seminaristas en la explanada de Notre Dame.

En su viaje también defendió la libertad de prensa y señaló que es importante garantizar una cobertura informativa amplia y accesible. León XIV llegó a Francia en la primera visita de un pontífice al país desde la realizada por Benedicto XVI en 2008.