El joven destinó los 23 mil pesos del estímulo a la compra de sillas de ruedas, aparatos auditivos, bastones, muletas y andaderas para habitantes de la demarcación.
El maestro Pablo Quintero comenzó a convertir en hechos uno de los compromisos asumidos tras recibir el Premio de la Juventud de la Ciudad de México 2026: destinar el estímulo económico a vecinas y vecinos de Venustiano Carranza que requieren dispositivos para mejorar su movilidad, comunicación y autonomía.
Quintero recibió el reconocimiento en la categoría Cívico, Político y Ambiental, por su trayectoria y participación en acciones vinculadas con la vida comunitaria, participación ciudadana y defensa del medio ambiente. La ceremonia se realizó en agosto en el Museo de la Ciudad de México, donde fueron reconocidas 19 personas en distintas categorías.
Cada galardonado recibió un estímulo de 23 mil pesos, por lo que la bolsa total destinada a los premios ascendió a 437 mil pesos. Desde que fue anunciado como ganador, Quintero adelantó que utilizaría íntegramente su recurso para atender necesidades de habitantes de la alcaldía, particularmente en materia de salud, movilidad y accesibilidad.

Ahora, esa decisión comenzó a traducirse en apoyos concretos con la entrega de aparatos auditivos, bastones y sillas de ruedas, además de otros dispositivos como muletas y andaderas. Para las familias beneficiarias, estos artículos representan herramientas que pueden facilitar actividades cotidianas como desplazarse, acudir a consultas médicas, realizar compras o mantener comunicación con sus seres queridos.
La iniciativa busca que un reconocimiento individual tenga un impacto colectivo, al canalizar el recurso hacia personas que enfrentan dificultades de movilidad o comunicación. En una demarcación donde estos retos afectan especialmente a personas adultas mayores y quienes viven con discapacidad, contar con un dispositivo de apoyo puede contribuir a desarrollar actividades con mayor autonomía.
Con las primeras entregas, Pablo Quintero materializa el compromiso asumido tras recibir el Premio de la Juventud 2026 y mantiene el vínculo con las comunidades donde ha desarrollado parte de su trabajo. El recurso económico del reconocimiento dejó así de ser únicamente un premio personal para convertirse en apoyos dirigidos a vecinos de Venustiano Carranza.





