La Asamblea General aprobó la resolución por 34va vez con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones; el respaldo cayó frente a los 165 votos de 2024-2025.
La Asamblea General de la ONU aprobó este miércoles por trigésima cuarta vez desde 1992, una resolución que exige el fin del embargo de Estados Unidos contra Cuba, vigente desde 1960. Obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, frente a los 165 a favor, 7 en contra y 12 abstenciones del año anterior. Es el apoyo más bajo en dos décadas, según la ONU, y en tres, según la AFP, que lo compara con 1995.
El cambio se notó sobre todo en América Latina: Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay votaron en contra, mientras que Chile, República Dominicana, Honduras y Perú se abstuvieron. La Habana acusó a Washington de presionar a varios países para que retiraran su apoyo. El máximo histórico fue en 2015 y 2017, con 191 votos a favor y solo dos en contra, en pleno deshielo de relaciones con Barack Obama.
El texto, presentado por Cuba, pide a los países abstenerse de aplicar leyes con efectos fuera de su territorio, como la Ley Helms-Burton de 1996, y a quienes las tengan, derogarlas pronto. También expresa preocupación por el endurecimiento de las políticas desde 2017 y pide al secretario general un informe de seguimiento para el próximo periodo de sesiones.
El embajador estadounidense, Mike Waltz, negó que exista un bloqueo: “No hay bloqueo”, dijo, y señaló que Estados Unidos vendió a Cuba más de 875 millones de dólares en mercancías en ocho meses de 2026. Afirmó que las penurias de los cubanos son culpa del “régimen comunista corrupto” y que la riqueza del país “simplemente cambió de manos”, de la población a las élites.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, respondió que el bloqueo “mata y castiga a nuestra población silenciosamente como nunca antes”. Dijo que la mortalidad infantil se duplicó y que hay medicinas que no entran ni salen de la isla. “Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí”, concluyó.





