El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, designó a Nicolás Gómez Arenas, jefe de Despacho y cercano suyo, como alcalde ad hoc de Cali para intervenir en los asuntos relacionados con el POT, una decisión que vuelve a poner bajo escrutinio el peso de las cercanías políticas y familiares en la distribución de cargos públicos.

La Presidencia de la República designó, mediante el Decreto 1479 del 30 de septiembre de 2026, a Nicolás Gómez Arenas como alcalde ad hoc de Cali para los asuntos relacionados exclusivamente con el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). La medida responde al impedimento del alcalde Alejandro Eder, aceptado por la Procuraduría en 2024, debido a posibles conflictos de interés relacionados con inversiones de familiares en sectores como construcción, finca raíz, hotelería e inmobiliario.

El nombramiento, sin embargo, coloca sobre la mesa una pregunta inevitable sobre la distancia entre el mérito institucional y las cercanías políticas. Gómez Arenas no es un funcionario ajeno al círculo presidencial: es jefe de Despacho de De la Espriella, participó activamente en su campaña y pertenece a Salvación Nacional, partido que coavaló la candidatura presidencial. Es decir, el encargado de asumir temporalmente competencias sensibles sobre el desarrollo urbano de Cali es, al mismo tiempo, un hombre integrado al núcleo político del Gobierno.

El asunto adquiere todavía mayor relevancia por el entorno familiar del funcionario. Gómez Arenas es hijo del senador Enrique Gómez Martínez y sobrino de Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda designado por De la Espriella, una circunstancia que ya había generado cuestionamientos públicos cuando fue anunciado para la jefatura de Despacho. Sectores de la oposición calificaron entonces la concentración de familiares en posiciones relevantes como nepotismo, mientras el entorno del Gobierno defendió los nombramientos con argumentos relacionados con experiencia y confianza.

Y aunque la figura del alcalde ad hoc tiene una finalidad jurídica concreta y Gómez no reemplazará a Eder en el gobierno de Cali ni asumirá todas las funciones de la Alcaldía, resulta inevitable que el nombramiento vuelva a alimentar el debate sobre cómo se distribuye el poder público. El POT define cuestiones fundamentales sobre usos del suelo, expansión urbana y desarrollo territorial; por eso, cuando una responsabilidad de esa naturaleza recae nuevamente en alguien perteneciente al círculo político más estrecho del Presidente, la exigencia de transparencia, criterios objetivos y plena independencia en cada decisión debería ser especialmente alta.