Entre burlas y críticas en redes sociales, la dirigente del PRI difunde una dudosa medición territorial que desata indignación por su evidente desconexión con la ciudadanía.
La política mexicana regaló un nuevo episodio de surrealismo luego de que se difundiera una medición de Pulso Mx que ubica a Alejandro “Alito” Moreno como el líder más cercano al pueblo. A pesar de ser uno de los personajes con mayor rechazo popular y acumular severas críticas por su gestión en el PRI, la encuesta “patito” le otorga el primer lugar con el 36.8% de las preferencias, generando una ola de cocos, burlas e indignación en redes sociales.
El estudio, levantado mediante cuestionarios digitales en plataformas como WhatsApp y redes sociales, colocó muy por detrás a figuras como Jorge Álvarez Máynez (17.6%) y la Secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel (16.1%). Para la opinión pública y diversos analistas, resulta descarado que el dirigente priista encabece este rubro, ya que en la realidad Alito Moreno es señalado constantemente por ser el actor político que menos se acerca a la gente y que vive en un aislamiento total.

La estrategia de difusión impulsada por el comité del PRI busca limpiar la deteriorada imagen de su líder nacional a través de datos difícilmente sustentables en la calle. Mientras Ariadna Montiel mantiene un despliegue constante con Morena y Álvarez Máynez enfoca su presencia en sectores juveniles, Moreno intenta posicionarse como un referente de presencia territorial a base de eventos controlados y cifras a modo.
Las reacciones no se hicieron esperar, pues cibernautas calificaron el ejercicio como una encuesta fantasma diseñada para el autoconsumo del priismo. La enorme brecha de 19.2 puntos sobre su más cercano perseguidor únicamente avivó los cuestionamientos sobre la metodología digital utilizada, dejando en evidencia el afán de sobredimensionar la percepción ciudadana hacia un dirigente cuya presencia en los estados suele estar acompañada de rechazo y protesta social.
Finalmente, en los escalones más bajos del sondeo quedaron Jorge Romero con 13.4%, Karen Castrejón con 3.1% y Alberto Anaya con 2.7%, además de un 10.3% que no sabe o no contestó. Este tipo de mediciones demuestra cómo la oposición busca construir narrativas de aceptación alejadas de la realidad que se vive en las calles de todo el país.





