Una docena de encapuchados con rifles y banderas nazis recorrió el centro de Springfield. El alcalde asegura que la policía los vigiló en todo momento.

Springfield, Ohio, vivió una jornada de tensión el 10 de agosto. Los vecinos disfrutaban del Springfield Jazz & Blues Fest, y en medio de la música apareció un grupo de neonazis enmascarados. Cruzaron el centro con esvásticas y levantaron el brazo en saludo nazi.

Eran unos doce hombres. Vestían camisas rojas, pantalones negros, botas y pasamontañas negros. Además, cargaban rifles. Ohio permite portar armas a la vista, aunque impone algunas restricciones legales.

El alcalde, Rob Rue, habló del tema en una publicación de Facebook del gobierno local. Dijo que un grupo de odio externo intentó alterar la vida de la comunidad. Añadió que los participantes solo ejercieron su libertad de expresión, que la Primera Enmienda protege. Según Rue, la policía conocía la situación y la controló en todo momento.

Por su parte, el alcalde declaró al diario Springfield News-Sun que su equipo siguió cada movimiento del grupo. Se dijo orgulloso de los agentes, que pusieron la seguridad de todos por delante.

La marcha cayó en una ciudad que ya carga con un desgaste enorme. Springfield, de unos 60 mil habitantes, vio crecer su comunidad haitiana hasta unas 10 mil personas. Muchos de ellos llegaron huyendo de la violencia en su país y buscaron estabilidad y trabajo. Desde entonces, su vida cotidiana quedó en el centro del debate migratorio en Estados Unidos.

Por eso, las esvásticas en plena calle reabrieron heridas recientes. La ciudad ya demandó a un grupo neonazi al que acusa de acosar e intimidar a quienes apoyaban a los haitianos. Además, Springfield arrastra una historia de actividad del Ku Klux Klan durante el siglo XX.