Medicina Legal identificó nueve de los 10 cuerpos recuperados tras el operativo contra las disidencias de las FARC; tres de las víctimas tenían 15 y 16 años.
El bombardeo ordenado por el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, contra las disidencias de las FARC en Guaviare dejó al menos tres menores de edad muertos, de acuerdo con la identificación realizada por Medicina Legal. El operativo, denominado “Operación Amón”, ocurrió el pasado 27 de agosto en una zona rural de El Retorno.
La autoridad forense informó que nueve de los 10 cuerpos recuperados ya fueron identificados: cuatro corresponden a mujeres y cinco a hombres, entre ellos tres adolescentes de 15 y 16 años. Los restos fueron trasladados a laboratorios de Medicina Legal en Florencia, Caquetá, y Villavicencio, Meta, mientras el décimo cuerpo continúa bajo análisis debido a su estado.

De la Espriella defendió la operación y sostuvo que la responsabilidad por la presencia de menores en los campamentos corresponde a los grupos armados que los reclutan. El Ministerio de Defensa también condenó el reclutamiento infantil y afirmó que el ataque cumplió con los estándares legales establecidos para operaciones aéreas.
Sin embargo, organizaciones defensoras de derechos humanos cuestionaron el operativo. Vivamos Humanos recordó que la presencia de menores en un objetivo militar obliga a las fuerzas armadas a extremar las medidas de precaución y evaluar el posible daño a civiles. Save the Children señaló que los menores reclutados continúan siendo víctimas y que su posible presencia debe considerarse desde la planeación de las operaciones.
El caso ocurre mientras el gobierno de ultraderecha intensifica los bombardeos contra grupos armados. De la Espriella ha autorizado tres operaciones aéreas en sus primeras tres semanas de gobierno. Además, medios colombianos reportaron que otro menor de 16 años murió durante un bombardeo realizado el 11 de agosto en Catatumbo, lo que ha incrementado las críticas de sectores de izquierda y organizaciones sociales.





