Maricarmen, de 87 años, murió tras permanecer hospitalizada desde el desahucio que sufrió el pasado 23 de septiembre, un caso que provocó movilizaciones, acampadas y una creciente presión social en defensa del derecho a la vivienda en España.
El Sindicato de Inquilinas informó este miércoles sobre el fallecimiento de Maricarmen, la mujer de 87 años cuyo desahucio desencadenó una ola de protestas en España. La mujer permanecía ingresada en el Hospital Gregorio Marañón desde el desalojo, debido al deterioro de su salud, y murió antes de poder beneficiarse del acuerdo alcanzado para facilitar su regreso a la vivienda.
Maricarmen había vivido en el inmueble desde los 17 años y su expulsión generó una fuerte reacción social. El mismo día del desahucio, una marcha multitudinaria en Madrid derivó en una acampada en la Puerta del Sol, mientras las movilizaciones se extendieron a otras ciudades españolas y colocaron el problema de la vivienda en el centro del debate político.
Aunque en los últimos días se había alcanzado un acuerdo para reabrir las negociaciones y permitir que Maricarmen regresara a su hogar con un alquiler que no superara una parte determinada de sus ingresos, la solución llegó demasiado tarde. El Sindicato de Inquilinas calificó el proceso como “torturante” y consideró que el desenlace era una situación que pudo haberse evitado.
La organización sostuvo que el caso de Maricarmen representa un punto de inflexión en la lucha por el derecho a la vivienda y afirmó que mantendrá las movilizaciones. “Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro”, recordó el sindicato como una de las frases que Maricarmen les repetía, mientras sus familiares, su abogada y sus compañeros aseguraron que continuarán defendiendo el acceso a la vivienda y denunciando la especulación inmobiliaria.





