El sindicato y la directiva pactaron el convenio en la Secretaría del Trabajo, que garantiza el pago total de los salarios caídos y la regularización de plazas.
Los trabajadores del Nacional Monte de Piedad regresarán a sus puestos tras casi doce meses de paro. Este miércoles 30 de septiembre, a las 17:00 horas, el sindicato y la administración firmaron el convenio que cierra el conflicto. La firma ocurrió un día antes de que se cumpliera el primer aniversario del estallamiento de la huelga.
El acto se realizó en las oficinas de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Ahí, el titular de la dependencia, Marath Bolaños, recibió a la representación sindical. Después, el funcionario celebró el desenlace en sus redes sociales y publicó fotografías del documento. “Hoy termina una huelga que duró casi un año”, escribió. Además, destacó que su equipo y el Centro Federal de Conciliación organizaron más de 70 reuniones para acercar a las partes.
Bolaños atribuyó el avance a tres factores: el diálogo social, la conciliación y el respeto a los derechos laborales.
Lo que contempla el acuerdo
El convenio incluye siete compromisos:
– Cumplir sin excepciones el contrato colectivo de trabajo vigente.
– Cubrir el 100 % de los salarios caídos durante la huelga.
– Pagar esos salarios en dos partes: una este mes y otra el siguiente.
– Regularizar las plazas que el sindicato exigía.
– Respetar la media hora que los trabajadores tienen para comer.
– Fijar compromisos formales para saldar los adeudos con la plantilla.
– Aplicar esos mismos compromisos a las deudas con la organización sindical.
Un conflicto que dejó huellas
El paro comenzó por una disputa sobre el contrato colectivo firmado en 2024. El sindicato acusó a la administración de ignorar las comisiones mixtas que deciden los ascensos y de cubrir vacantes por su cuenta. También pidió frenar la sustitución de plazas sindicalizadas por puestos de confianza. A ello sumó otras demandas: aguinaldos, ahorros y quincenas retenidas, el seguro médico privado y el respeto a la antigüedad para la jubilación.
En el tema salarial, los líderes dejaron en pausa una oferta de aumento de 5.3 %. Prefirieron resolver primero los problemas internos.
Gerardo Ríos, líder del Sindicato Independiente, contó a Milenio Televisión cómo empezó todo. Según su versión, el sindicato mayoritario, que encabeza Arturo Sayún, ordenó ignorar los boletines de ascenso. Aun así, 200 de sus integrantes los presentaron, frente a 100 del sindicato de Ríos.
Para él, el costo humano pesó más que cualquier cifra. Sin servicio médico de primer nivel, murieron nueve compañeros, entre ellos seis madres y padres de trabajadores. Todos dependían de esa prestación. Además, Ríos calcula que cada empleado perdió entre 150 mil y 400 mil pesos en salario, vales de despensa y prestaciones. Varias trabajadoras, incluso madres solteras, limpiaron casas para mantener a sus familias.
Ahora, el Sindicato Independiente llevará el convenio a votación entre sus agremiados. Ríos espera que la mayoría apruebe el fin de la huelga. Mientras tanto, la reapertura de las sucursales podría llegar el próximo 8 de octubre.





