La política comercial del gobierno de Javier Milei endurece el acceso de vehículos mexicanos al mercado argentino, mientras las compras de aceites provenientes de Argentina aumentan 75% en un año.

La relación comercial entre México y Argentina enfrenta nuevas tensiones bajo el gobierno de Javier Milei, cuya política hacia nuestro país ha generado un escenario desfavorable para las exportaciones mexicanas. Mientras Argentina gana terreno en el mercado nacional, los vehículos mexicanos perdieron presencia de manera significativa.

Datos del Banco de México (Banxico) muestran que las importaciones mexicanas de grasas y aceites animales o vegetales provenientes de Argentina pasaron de aproximadamente 7 millones de dólares en junio de 2025 a 12 millones en junio de 2026, un incremento cercano al 75%.

En contraste, las exportaciones mexicanas de vehículos, tractores y otros automotores, así como sus partes y accesorios, se desplomaron 70.7% en apenas un año. En junio de 2025 México vendió alrededor de 47 millones de dólares de estos productos en Argentina, pero para junio de 2026 la cifra cayó a apenas 13 millones de dólares, una pérdida de 33.3 millones.

El retroceso ocurre después de que México y Argentina no renovaran las condiciones del ACE 55 que permitían la entrada de vehículos mexicanos sin aranceles. Al quedar fuera de ese beneficio, los automóviles mexicanos enfrentaron un arancel de 35% en el mercado argentino, afectando directamente a la industria nacional.

El gobierno de Milei abrió posteriormente la posibilidad de renovar el acuerdo, pero con una condición: México tendría que ampliar sus compras de productos agroindustriales argentinos, particularmente aceites vegetales. Así, mientras Argentina busca colocar más mercancías en nuestro país, las decisiones de Buenos Aires terminan golpeando a las exportaciones mexicanas. Una política que difícilmente puede presentarse como una relación comercial equilibrada y que evidencia la postura poco favorable de Milei hacia México.