Familias y jóvenes plantaron 3500 árboles de oyamel y cedro en el bosque de Álvaro Obregón. La jornada combinó cultura, educación ambiental y trabajo comunitario.

Más de mil vecinas y vecinos se reunieron en Santa Rosa Xochiac para participar en la segunda edición del Festival Eco-Cultural de Álvaro Obregón. La actividad transformó el aprendizaje ambiental en trabajo directo para cuidar los bosques y espacios naturales de la demarcación.

El encuentro tuvo lugar en el Centro de Educación Ambiental y Forestal Santa Rosa Xochiac. Ahí, familias completas, niñas, niños y jóvenes convivieron con talleres, actividades culturales y labores de reforestación.

El alcalde Javier López Casarín subrayó que recuperar el ambiente de la ciudad exige involucrar a las nuevas generaciones. También reconoció a quienes protegen diariamente los bosques y barrancas de la zona.

“En menos de 50 años hemos terminado con muchos de los ríos de nuestra ciudad. Yo quisiera que en los próximos 50 años pudiéramos recuperar nuestros acuíferos y nuestros cauces naturales”, expresó el alcalde. Agregó que sembrar un árbol también significa sembrar conciencia desde la infancia.

Brigadistas entregaron 3500 ejemplares de oyamel y cedro durante la jornada de reforestación. Las familias plantaron los árboles y aprendieron los cuidados necesarios para que crezcan con fuerza.

El alcalde destacó especialmente el trabajo de brigadistas, ejidatarios y colectivos ambientales que cuidan el territorio todos los días. En este contexto, mencionó el Premio al Mérito Ambiental de la Ciudad de México 2026, entregado a los Bienes Comunales de Santa Rosa Xochiac.

El festival contó con la participación de instituciones y colectivos que acercaron a las familias herramientas para conocer y proteger su entorno. Entre ellos estuvieron el Museo del Axolote, Rennueva, Colectivo Cacomixtle, Mariposario, Scouts México y el Centro de Conservación “El Pantano” de SEDEMA.

La programación también incluyó una ceremonia prehispánica, presentación circense y exhibición de cetrería. Actividades de yoga y tai chi completaron una jornada que unió cultura, bienestar y naturaleza.

Para la Alcaldía, la educación ambiental permite que las comunidades conozcan el valor de sus ecosistemas. Por eso, este tipo de festivales buscan que niñas, niños y jóvenes se involucren directamente en su cuidado.

Álvaro Obregón cuenta con bosques, barrancas y cuerpos de agua de gran valor ecológico. Proteger este patrimonio requiere la suma de autoridades, comunidades y ciudadanía.

Con este segundo festival, la Alcaldía Álvaro Obregón refuerza su agenda de Alcaldía Verde. La meta es que cuidar la naturaleza se convierta en una tarea cotidiana para todos.