El gobierno francés anunció un operativo de seguridad masivo y toques de queda parciales tras los disturbios y saqueos registrados durante las movilizaciones contra el encarecimiento de la vida.
Francia desplegará fuerzas militares y reforzará la presencia policial ante las protestas convocadas para el sábado 24 de octubre, luego de que las movilizaciones contra el costo de la vida derivaran en enfrentamientos, disturbios y saqueos en distintas ciudades del país.
El ministro del Interior, Laurent Núñez, informó ante la Asamblea Nacional que se utilizará la fuerza militar Sentinelle para apoyar el operativo. Explicó que su participación permitirá liberar a policías y gendarmes para que se concentren en las tareas de mantenimiento del orden público, sin sustituir directamente sus funciones.
Por su parte, el primer ministro Sébastien Lecornu adelantó que el despliegue policial será “masivo” y tendrá como objetivo restablecer el orden de inmediato. Las medidas se anunciaron después de un fin de semana marcado por actos violentos durante las manifestaciones relacionadas con el deterioro de las condiciones económicas y el aumento de los gastos cotidianos.

Como parte de las acciones de seguridad, el gobierno francés impuso toques de queda parciales en distintas zonas, incluidas París y Niza. En Marsella, las autoridades prevén restringir la circulación de menores durante las noches hasta el viernes, de acuerdo con reportes de medios franceses. El Ejecutivo aseguró que estas disposiciones contribuyeron a reducir las tensiones.
La respuesta de las autoridades ocurre en un contexto de movilizaciones que han evidenciado el descontento social ante el encarecimiento de la vida. Aunque el gobierno sostiene que las restricciones buscan recuperar la tranquilidad, el despliegue militar y los controles nocturnos elevan la vigilancia de cara a las nuevas concentraciones.
Los incidentes también alcanzaron otros países europeos, como Bélgica, Albania e Italia. En este último, el gobierno anunció el envío de 500 soldados para reforzar la seguridad en Milán, en una señal de que las autoridades de la región también preparan medidas ante episodios de violencia y alteraciones del orden público.





