La CNDH investiga posibles detenciones irregulares y la hipótesis de infiltrados en las protestas por el agua contaminada, mientras persisten las quejas ciudadanas por el desabasto y la mala calidad del servicio.
Cinco hombres detenidos durante las protestas del 18 de octubre en el centro de Guadalajara, Jalisco, fueron puestos en libertad este miércoles, luego de ser vinculados a proceso únicamente por el delito de daño en las cosas. Como medida cautelar, deberán presentarse a firmar cada 15 días durante seis meses.
Los detenidos, identificados como Raúl “N”, Christopher Antonio “N”, Yovani Rubén “N”, Héctor Dante “N” y Pablo Emmanuel “N”, fueron señalados por su presunta participación en los disturbios registrados durante la movilización. Ese día, el gobernador Pablo Lemus afirmó que viajaban en una camioneta robada en cuyo interior había bidones de gasolina. Sin embargo, la resolución judicial solo contempla daños materiales.
A diferencia de las detenciones ocurridas el 11 de octubre, durante la primera manifestación contra el agua contaminada, en este caso no se reportó que familiares u organizaciones ciudadanas acudieran a reclamar por los detenidos o denunciar posibles irregularidades en el proceso.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) informó que investiga las presuntas torturas contra manifestantes dentro de Casa Jalisco durante la protesta del 11 de octubre. Además, cuestionó las circunstancias de las cinco detenciones posteriores, al señalar que ninguna persona u organización había denunciado esos arrestos como injustos.
En su investigación preliminar, el organismo advirtió que la posible presencia de infiltrados en las protestas genera sospechas y requiere esclarecerse. También señaló que, según declaraciones oficiales, personas infiltradas estuvieron presentes en los hechos del 11 de octubre y habrían tenido coordinación directa con autoridades policiales, pese a que se afirmó que eran ajenas a los operativos.
Mientras avanzan las investigaciones, habitantes de Guadalajara mantienen bloqueos y manifestaciones por el agua sucia y la falta de suministro. Incluso se anunció una protesta cerca del estadio Jalisco durante el partido entre Atlas y América, aunque finalmente no se realizó ante el despliegue de casi 2 mil elementos policiales.





