Ana Carmen Sosa Cravioto cayó cuando intentaba volar a Chile. México prepara su extradición por el desvío de más de 58 millones de pesos.

La Fiscalía General de la República (FGR) alista la solicitud formal para que Argentina entregue a Ana Carmen Sosa Cravioto. Ella es hija de Gerardo Sosa Castelán, ex rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH). En México enfrentaría un proceso por operaciones con recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada.

La fiscalía la acusa de participar en un esquema financiero que desvió dinero de la Sedesol y de la Sedatu. Los hechos ocurrieron durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Detenida cuando iba a cruzar la frontera

Autoridades argentinas la detuvieron hace dos semanas en la provincia de Mendoza. Sosa Cravioto pretendía abordar un vuelo hacia Chile. Sin embargo, los agentes migratorios la identificaron en el aeropuerto. Sobre ella pesaba una Ficha Roja de Interpol, así que aplicaron los protocolos de inmediato.

Hoy la mujer, de 35 años, espera en prisión domiciliaria. Así lo reporta el gobierno mexicano. Con esa información, la FGR activó los mecanismos de colaboración desde su área de Asuntos Internacionales.

El rastro de los 58 millones

Según fuentes de la FGR, el dinero salió de las dependencias con destino a la UAEH. Después, los responsables lo movieron a empresas fachada para ocultar su origen. La Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) armó el caso en 2020. Lo hizo mientras investigaba los desvíos durante la gestión de Rosario Robles al frente de Sedesol y Sedatu.

La causa penal 263/2020 fija el monto total en 58 millones 245 mil 948 pesos. En ese expediente también aparece su padre como acusado.

Los investigadores señalan a Sosa Cravioto como beneficiaria indebida de 16.6 millones de pesos. El dinero habría llegado a ella por medio de la empresa Contabilidad Siglo XXI Pachuca.