El exgobernador de Guerrero, preso por el caso Ayotzinapa, podrá hablar con su familia y sus abogados tras una suspensión de plano que concedió un juez federal.
Ángel Aguirre ya no seguirá aislado en el penal de máxima seguridad del Altiplano. Un juez federal le concedió una suspensión de plano contra la incomunicación, después de que su defensa promovió un amparo.
El recurso llegó al Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Penal en el Estado de México, con sede en Toluca. El abogado del exmandatario reclamó la incomunicación y otros actos que prohíbe el artículo 22 de la Constitución.
Este tipo de suspensión protege a una persona cuando podrían ocurrir violaciones graves. El juez no resuelve el fondo del caso en ese momento. Primero frena los actos que atenten contra la ley y analiza el resto después.
El juez ordenó que la incomunicación termine de inmediato. Además, dejó claro que las autoridades del penal responden por la salud y la integridad física de Aguirre.
La medida abre la puerta al contacto con el exterior. Aguirre podrá hablar con sus familiares. Sus abogados podrán entrar a los locutorios para entrevistarse con él. También podrá hacer una llamada telefónica a sus asesores jurídicos.
Eso sí, los defensores deberán cumplir las reglas del penal para entrar. El juez dio un plazo de 24 horas a las autoridades del Altiplano para informar si cumplieron la orden.
Aguirre enfrenta un proceso muy delicado. En agosto, las autoridades lo detuvieron y un juez lo vinculó a proceso como presunto responsable de desaparición forzada. La acusación sostiene que ordenó ocultar información clave sobre el paradero de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa.
Según la Fiscalía General de la República (FGR), el exgobernador perredista mandó destruir evidencias de la noche del 26 de septiembre de 2014. Aguirre gobernó Guerrero desde el 1 de abril de 2011 y renunció el 23 de octubre de 2014.
La Fiscalía también afirma que Aguirre habría ordenado al entonces procurador, Iñaki Blanco, y a su sobrino Ernesto desaparecer esas pruebas.
Esa noche, las cámaras 12 y 15 del exterior del Palacio de Justicia, en Iguala, grabaron el autobús Estrella de Oro 1531. En él viajaba un grupo de normalistas. Los videos muestran que policías municipales y estatales detuvieron la unidad. Poco después, se reportó la desaparición de varios estudiantes.





