El dirigente nacional panista presentó como un logro político el escándalo por la presunta infiltración de la CIA en México y afirmó que el partido recuperó respaldo ciudadano tras los señalamientos de la 4T.

El dirigente nacional del PAN y líder del Cártel Inmobiliario, Jorge Romero Herrera, presumió el escándalo relacionado con la presunta presencia e infiltración de la CIA en México como parte del supuesto “relanzamiento” de su partido, al sostener que el episodio generó respaldo ciudadano para Acción Nacional.

Romero afirmó que, pese a los señalamientos y cuestionamientos de integrantes de la Cuarta Transformación, el panismo habría recibido apoyo de sectores de la población. El líder blanquiazul utilizó el caso para defender la idea de que su partido atraviesa una etapa de recuperación política.

El episodio al que hizo referencia involucra a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y acusaciones relacionadas con una presunta participación de agencias estadounidenses en tareas de inteligencia dentro del territorio mexicano. El tema provocó cuestionamientos sobre soberanía nacional, cooperación con Estados Unidos e injerencia extranjera.

En lugar de abordar el caso únicamente desde la perspectiva de seguridad y política exterior, el dirigente panista lo convirtió en un argumento para destacar el desempeño de su partido y confrontar a Morena. Romero sostuvo que el PAN logró reposicionarse después de los ataques políticos provenientes del gobierno de la 4T.

La postura del líder blanquiazul generó críticas debido a que un asunto relacionado con espionaje e inteligencia extranjera fue presentado como una muestra de crecimiento partidista. Con ello, el PAN busca aprovechar el episodio para reforzar su discurso de oposición y proyectarse como una alternativa frente a Morena rumbo a los próximos procesos electorales.