El vicepresidente estadounidense fue interrumpido nuevamente durante un acto republicano en Kansas y aprovechó para recordar su polémica respuesta a otro manifestante.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, volvió a protagonizar un momento incómodo durante un acto político. Un manifestante interrumpió su discurso en Kansas, durante un evento de campaña rumbo a las elecciones de medio mandato, por lo que fue retirado del recinto mientras el funcionario continuaba con su intervención.

Vance confirmó el episodio a través de X, donde compartió un fragmento del momento acompañado de un sarcástico “Adiós!”. El republicano aprovechó además para recordar otro enfrentamiento ocurrido días antes, cuando un manifestante irrumpió en su discurso durante la convención de medio término del Comité Nacional Republicano (RNC) en Dallas, Texas.

En aquella ocasión, el inconforme ondeó una bandera mexicana, lo que provocó una respuesta particularmente agresiva de Vance: “Si tanto amas a México, vete para allá. Yo te compro el boleto de avión”. Ahora, al ser nuevamente interrumpido en Kansas, el vicepresidente volvió a sacar el tema y lanzó una nueva indirecta contra el manifestante.

“La última vez que di un discurso y tuvimos a un tipo que interrumpía, tuvo la cortesía de traer una bandera mexicana para que supiéramos cuál era su postura”, señaló Vance durante el acto. El comentario deja claro que el episodio anterior sigue presente en su discurso político, en medio de una campaña republicana marcada por mensajes contra la migración y críticas hacia México.

Aunque ambos incidentes ocurrieron durante actos políticos y tuvieron como protagonista al vicepresidente, no se trata de la misma persona ni del mismo evento. Esta vez, el manifestante fue expulsado del recinto en Kansas, mientras Vance retomó su discurso y continuó con su agenda de campaña.

El nuevo encontronazo vuelve a exhibir la tensión que rodea los actos públicos de Vance, quien en lugar de dejar pasar las protestas ha optado por responder directamente a sus críticos. Entre interrupciones, abucheos y referencias a México, el vicepresidente parece encontrar en los manifestantes otro ingrediente para alimentar su discurso electoral.