El gobierno iraní minimizó la decisión de Perú y afirmó que ambos países prácticamente no mantenían vínculos diplomáticos.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, calificó como “un gesto vacío” la decisión de Perú de romper relaciones diplomáticas con su país. El funcionario sostuvo que la medida carece de impacto porque “no existía ninguna relación a preservar”, además de señalar que ninguno de los dos países contaba con una embajada en el territorio del otro.

Baghaei también relacionó el anuncio peruano con la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a países de Sudamérica. “Parece que esto ocurre en vísperas de la visita del Secretario de Estado de EE. UU. a la región”, afirmó, y consideró que la decisión representa un intento de presentar ante Washington un asunto que, desde la perspectiva iraní, prácticamente no existe.

La Cancillería peruana anunció la ruptura de relaciones con Irán bajo el argumento de un “firme compromiso con la defensa de la democracia” y señaló preocupaciones por la represión de manifestaciones, las restricciones a la libertad de prensa, la discriminación contra mujeres y niñas y la persecución de opositores políticos. También cuestionó las acciones iraníes en el estrecho de Ormuz y acusó a Teherán de contribuir a la escalada de conflictos en Medio Oriente.

Perú agregó que la ruptura diplomática no implica romper las relaciones consulares, por lo que ambos gobiernos podrán mantener mecanismos para proteger a sus ciudadanos. La decisión fue comunicada a Irán mediante una nota diplomática entregada a través de su embajada en Ecuador, que funciona como misión concurrente ante Perú.