La líder de Morena responsabilizó al PRI y al PAN por abrir la puerta a la importación irregular de combustibles desde 2013.

La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, acusó este martes que el contrabando de combustible conocido como huachicol fiscal tiene su origen en la reforma energética que impulsaron el PRI y el PAN. Durante su conferencia de prensa, explicó que esa reforma abrió la puerta a la importación de hidrocarburos por parte de empresas privadas.

Montiel recordó que el 12 de diciembre de 2013 se aprobaron cambios constitucionales que permitieron negocios privados bajo el amparo del poder público. Según su versión, esa modificación vulneró la soberanía energética del país y benefició a particulares por encima del interés nacional.

La dirigente morenista señaló que desde 2008 Felipe Calderón ya buscaba privatizar la industria energética. Ese intento se frenó gracias a la resistencia del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, liderado entonces por Andrés Manuel López Obrador y por Claudia Sheinbaum Pardo, hoy presidenta de México.

Montiel afirmó que en 2013 su movimiento exigió una consulta popular sobre la reforma energética, petición que nunca se concretó. Aseguró también que el PRI y el PAN utilizaron corruptelas y sobornos para conseguir los votos necesarios en el Congreso.

La presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de Morena mencionó las declaraciones del extitular de Pemex, Emilio Lozoya, quien señaló a Ricardo Anaya por recibir dinero para inclinar el voto panista. Con estas palabras, Montiel reforzó su narrativa sobre una red de corrupción que involucra a ambos partidos.

Además, la funcionaria detalló que Enrique Peña Nieto otorgó mil 377 permisos de importación de hidrocarburos durante su gobierno. Entre los beneficiarios figuró Ingemar, empresa vinculada a Ernesto Ruffo Appel, exgobernador de Baja California.

López Obrador canceló ese permiso por irregularidades detectadas en su administración. No obstante, el Poder Judicial de entonces otorgó un amparo que permitió a la empresa continuar operando pese a las observaciones.

Montiel indicó que actualmente existen 96 pruebas contra estas compañías, expediente que mantiene a Ruffo Appel en prisión. Calificó estas prácticas como parte de una trama de corrupción construida por el PRI y el PAN durante años de gobierno.

La dirigente morenista rechazó que los señalados se asuman como perseguidos políticos ante las acusaciones en su contra. Insistió en que se trata de responsables directos de delitos comprobados y no de víctimas de persecución.

Finalmente, Montiel informó que el partido continúa con sus asambleas informativas por la defensa de la transformación. Precisó que hasta ahora se han realizado 2 mil 124 reuniones en distintos puntos del país.