El hijo de Jair Bolsonaro busca repetir una de las primeras decisiones internacionales de su padre, mientras la derecha brasileña mantiene a Israel como uno de sus principales aliados.
El candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro prometió que, si llega a la Presidencia, realizará una visita a Israel al inicio de su mandato, siguiendo los pasos de su padre, Jair Bolsonaro, quien viajó al país en 2019, apenas tres meses después de asumir el cargo.
El anuncio ocurrió durante una reunión con representantes de la Confederación Brasileña de Israel (CONIB) en Higienópolis, una zona residencial de São Paulo. El encuentro formó parte de una serie de reuniones de la organización con aspirantes a la Presidencia, entre ellos Ronaldo Caiado, Romeu Zema, Renan Santos y Augusto Cury. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva también fue invitado, aunque hasta el momento no ha participado.

La promesa de Flávio refleja la cercanía que la derecha brasileña mantiene con Israel y el gobierno de Benjamin Netanyahu, a quien sectores conservadores consideran un aliado estratégico. Así, el hijo de Bolsonaro apuesta por repetir la ruta diplomática que marcó parte de la política exterior de su padre durante su administración.
Pero la campaña también enfrenta otro episodio. El Tribunal Superior Electoral (TSE) ordenó retirar de redes sociales publicaciones que presentan como un hecho que Flávio Bolsonaro pretende quitar a la Virgen de Aparecida su condición de patrona de Brasil. La decisión fue aprobada por mayoría, aunque hubo diferencias entre los magistrados sobre el alcance de la medida.
En concreto, las plataformas deberán retirar contenidos que atribuyan a Flávio o a su familia haber propuesto, apoyado o planeado retirar ese reconocimiento religioso. El tema ocurre mientras el candidato, identificado como evangelista, busca consolidar su candidatura presidencial y mantener el respaldo de sectores conservadores. Por ahora, su promesa internacional ya tiene destino: Israel, si consigue llegar al Palacio de Planalto.





