La relatora especial Francesca Albanese advirtió que retirar y triturar los escombros podría eliminar evidencias de posibles crímenes internacionales.
La relatora especial de la ONU sobre los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, advirtió que el retiro de escombros en las zonas de Gaza bajo control militar israelí podría destruir pruebas de posibles crímenes internacionales. Señaló que los restos de edificios destruidos también contienen evidencias y restos humanos que podrían ser utilizados en investigaciones.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud de Gaza, consideradas fiables por la ONU, más de 73 mil palestinos han muerto y 174 mil han resultado heridos desde octubre de 2023. Albanese sostuvo que más de 10 mil personas podrían permanecer sepultadas bajo los escombros, por lo que pidió evitar acciones que dificulten su recuperación e identificación.
Un informe del Banco Mundial, la Unión Europea y la ONU estimó en abril que Gaza acumula alrededor de 68 millones de toneladas de escombros debido a la destrucción de edificios. La relatora afirmó haber recibido información sobre una operación de retiro, trituración y traslado de escombros a gran escala, lo que, advirtió, podría afectar la conservación de evidencias.
Albanese recordó que en enero de 2024 la Corte Internacional de Justicia ordenó a Israel adoptar medidas para prevenir la destrucción y conservar pruebas relacionadas con las acusaciones de violaciones a la Convención sobre el Genocidio. La experta insistió en que los escombros deben ser tratados como parte de una posible escena del crimen y como un espacio donde aún podrían encontrarse víctimas.





