Más de 40 personas fueron captadas manipulando material político de Morena en la residencia oficial; tres funcionarios fueron cesados, aunque sus nombres no fueron revelados.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran propaganda política relacionada con Alfonso Sánchez, uno de los aspirantes de Morena a la gubernatura de Tlaxcala en 2027, dentro de la Casa de Gobierno. En el material aparecen más de 40 personas, personal de seguridad y cajas, bolsas y etiquetas con contenido presuntamente destinado a actividades político-electorales.
El hecho generó cuestionamientos entre otros participantes de la contienda interna de Morena, quienes advirtieron sobre una posible utilización de la estructura gubernamental para favorecer a un aspirante y reclamaron condiciones de piso parejo rumbo a la sucesión de Lorena Cuéllar. Algunos incluso calificaron el episodio como una posible operación electoral desde instalaciones oficiales.
El Gobierno de Tlaxcala no negó la autenticidad de las imágenes y reconoció que operadores políticos se encontraban dentro de la residencia. Sin embargo, la gobernadora Lorena Cuéllar aseguró que desconocía las actividades realizadas en el inmueble y señaló que tres funcionarios fueron separados de sus cargos por su presunta responsabilidad en los hechos.

La administración estatal afirmó que ya se realizaron investigaciones y se aplicaron sanciones contra quienes habrían autorizado y ejecutado estas acciones. No obstante, los nombres de los tres funcionarios cesados no fueron dados a conocer, mientras persisten las dudas sobre cómo un grupo de más de 40 personas pudo ingresar y realizar una actividad política en un espacio de alta seguridad.
El material también exhibe de manera visible el nombre de Alfonso Sánchez, por lo que medios buscaron conocer si el aspirante tenía conocimiento de la operación. Su equipo rechazó conceder una entrevistas. Mientras tanto, sus rivales exigieron explicaciones y advirtieron que las imágenes pueden generar desconfianza sobre la equidad del proceso interno.
El caso coloca nuevamente bajo escrutinio la disputa por la candidatura de Morena en Tlaxcala y abre cuestionamientos sobre el uso de espacios gubernamentales con fines partidistas. La principal interrogante permanece: ¿quién autorizó la operación y con qué objetivo se movilizó propaganda de un aspirante dentro de la Casa de Gobierno?





