Washington quiere que ambos países usen sus reservas de emergencia para frenar el alza de los combustibles, según fuentes cercanas a las conversaciones.
El gobierno de Donald Trump advirtió a Francia y Alemania: liberen sus reservas de diésel o enfrentarán un veto de exportación. Tres personas cercanas a las conversaciones se lo contaron a Reuters este jueves.
Con esa presión, Washington busca bajar los precios mundiales del combustible. Además, Trump analiza prohibir las exportaciones para abaratar el combustible en casa antes de las elecciones intermedias de noviembre.
Una segunda fuente, desde una capital europea, precisó la cifra. Estados Unidos pidió a la Unión Europea liberar 120 millones de barriles de diésel en seis meses.
El enojo de Washington tiene una razón. Funcionarios estadounidenses creen que París y Berlín no cumplieron del todo sus compromisos anteriores de soltar reservas de petróleo y derivados. Entre ambos países guardan cerca de 35% de las reservas de diésel de emergencia de la UE.
Europa llega a esta negociación con poco margen. El continente depende cada vez más del combustible estadounidense desde que prohibió las importaciones rusas por la invasión a Ucrania. Por si fuera poco, la guerra de EUA e Israel contra Irán alteró el suministro de Oriente Medio.
El problema también golpea a los conductores estadounidenses. El precio promedio del diésel en el país superó por primera vez los 6 dólares por galón y luego llegó a 6.50. Para muchos transportistas, cada centavo cuenta.
Mientras tanto, Europa ya se mueve. La Comisión Europea, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido e Irlanda hablaron el jueves sobre una posible liberación de reservas. Por su parte, el Ministerio de Economía alemán aclaró que la Agencia Internacional de Energía aún no le pide soltar existencias.





