Un funcionario de defensa de Estados Unidos y una fuente de la OTAN advierten que la guerra con Irán agotó los inventarios de interceptores Patriot destinados a Europa. La alianza atlántica quedaría vulnerable ante un eventual ataque ruso.

Estados Unidos enfrenta una escasez de interceptores Patriot que va más allá de lo crítico en territorio europeo. Así lo confirmaron un funcionario de defensa estadounidense y un vocero de la OTAN a la agencia AP. Ambos hablaron bajo condición de anonimato por tratarse de un tema militar sensible.

El origen del problema está en la guerra que el presidente Donald Trump inició contra Irán. Ese conflicto, que cumple seis meses este viernes, consumió el 65% de los interceptores Patriot de Estados Unidos. Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), la cifra ronda los 1,500 misiles de un total de 2,330.

Estados Unidos trasladó buena parte de sus reservas europeas hacia Medio Oriente. Ahí, fuerzas estadounidenses y aliados del Golfo dispararon un número considerable de interceptores para frenar drones y misiles iraníes. Algunos de esos ataques dejaron soldados estadounidenses muertos y heridos.

La preocupación central gira en torno a un posible ataque ruso con misiles balísticos. El funcionario de defensa advirtió que, en ese escenario, la OTAN podría quedar en una situación similar a la de Ucrania. Es decir, sin Patriot suficientes para defenderse y forzada a recibir golpe tras golpe.

Por su parte, Martin O’Donnell, vocero militar de la OTAN, rechazó esa lectura. Aseguró que la alianza cuenta con municiones de defensa aérea suficientes y que puede bloquear los ataques sin problema. Aun así, la fuente de la OTAN consultada por AP confirmó que los inventarios en Europa están bajos.

El contexto se agrava con un dato adicional. Esta semana, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a Moscú en un encuentro poco común para advertir a Rusia que no ataque a la alianza. Trump minimizó la relevancia del viaje y lo calificó como algo “casi rutinario”.

Pese a las tensiones actuales, funcionarios europeos y de la OTAN no esperan un ataque ruso inminente. Sus estimaciones apuntan a que Rusia podría estar en condiciones de atacar países del bloque hacia el año 2030. Justamente para esa fecha se proyecta también la recuperación de los inventarios de Patriot.

En cuanto a la producción, Estados Unidos planea fabricar cerca de 600 misiles Patriot este año, incluyendo los destinados a Europa. La meta para 2030 es alcanzar 2,000 unidades anuales. Además, la OTAN informó que en septiembre abrirá en Alemania la primera planta europea de producción de estos misiles, con entregas que podrían iniciar a comienzos del próximo año.

Los primeros lotes llegarán a los países que ya hicieron sus pedidos: Alemania, Países Bajos, Rumania y España.