Por Nathael Pérez
Roger Waters arremetió contra James Hetfield por burlarse de los músicos que utilizan los escenarios para expresar mensajes políticos y sociales, además de defender la importancia de la solidaridad y el compromiso social. De igual manera dudó de su capacidad musical tras contar que una vez lo vio intentar tocar música acústica.
Durante una aparición en el pódcast de Katie Halper, el legendario músico Roger Waters calificó a Hetfield de “prick”, término despectivo que puede traducirse como “imbécil”, y declaró: “Está demostrando que es un completo imbécil”. De igual manera, el músico británico también criticó sus capacidades musicales: “No es músico. Los escuché tocando instrumentos acústicos y no podían hacerlo. Fue espantoso”.
Aunque sus declaraciones fueron particularmente agresivas, Waters, congruente con su carrera musical, dejó claro su rechazo a la actitud de Hetfield y a la idea de que los artistas deban mantenerse al margen de los asuntos públicos.
Recordemos que Hetfield lanzó una indirecta contra los artistas que hablan de política durante sus conciertos en una presentación de Metallica en la Sphere de Las Vegas. “Metallica no está aquí, como algunos otros artistas, para influir en ti con mierda”, afirmó ante el público, a pesar de interpretar canciones con peso político y social.
Más adelante, Waters remató su crítica con una reflexión sobre la responsabilidad humana: “Es una lástima que este imbécil no tuviera a alguien cerca que le explicara que ser amable es mucho más importante que toda esa música ruidosa y andar saltando de un lado a otro”. Waters fue sensato, pues defender que la música debe servir para desconectarse del mundo no elimina las consecuencias políticas que puede tener ni la responsabilidad de quienes la interpretan.
Cabe recordar que Waters ha mantenido durante décadas una postura pública de activismo político, con especial énfasis en la defensa de Palestina, una causa por la que también ha cuestionado a otros artistas. Hetfield, en cambio, defendió el entretenimiento como un espacio ajeno a las disputas políticas. A diferencia del segundo, Waters reconoce que el compromiso social forma parte de una responsabilidad al momento de abordar temas políticos, sociales y bélicos en la música.
La neutralidad por la que aboga Hetfield es hipócrita cuando se utiliza para descalificar a quienes sí deciden ser congruentes con los temas tratados en su música. No cabe duda de que hay niveles, y Roger Waters es un músico de verdad con un compromiso; James Hetfield debería aprender más de él si quiere dejar de ser un agachón acabado.





