La presidenta aclaró que la nueva licencia del gobernador fue una decisión personal y descartó que su separación afecte al movimiento de transformación.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró que la nueva licencia solicitada por Rubén Rocha Moya como gobernador de Sinaloa representa “lo mejor para Sinaloa”, en medio de los cuestionamientos e investigaciones sobre sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
A su llegada a Ciudad Universitaria, donde supervisó las obras de la Línea 4 del Cablebús, la mandataria señaló que la decisión de Rocha Moya de separarse nuevamente del cargo fue personal, al igual que su regreso a la gubernatura ocurrido apenas días atrás.
“Igual como tomó la decisión personal de regresar, también fue una decisión personal de retirarse. Creo que es lo mejor para Sinaloa”, afirmó Sheinbaum al ser cuestionada sobre la solicitud de licencia por tiempo indefinido.

La presidenta también negó haber hablado recientemente con el gobernador para pedirle que dejara el cargo. Ante la pregunta sobre si la situación podría afectar al movimiento de transformación, Sheinbaum respondió tajantemente que no, y adelantó que este lunes abordará el tema durante su conferencia matutina.
La nueva licencia de Rocha Moya fue presentada ante el Congreso de Sinaloa por un periodo indefinido y por más de 30 días. La decisión ocurrió poco después de que el mandatario retomara sus funciones, lo que generó nuevas reacciones políticas y críticas de sectores de la oposición, que han exigido explicaciones y acciones legales en su contra.
Con su postura, Sheinbaum dejó claro que la salida temporal de Rocha busca priorizar la estabilidad de Sinaloa, mientras continúan las investigaciones y el debate político en torno al gobernador. La mandataria, quien acudió con cubrebocas debido a una gripe, aseguró además que su estado de salud ya presenta mejoría.





