Daniella Marques calificó de “populista” la propuesta de reducir la semana laboral y eliminar el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso.

La economista Daniella Marques, quien encabeza el área económica del programa presidencial de Flávio Bolsonaro, se pronunció en contra de reducir la jornada laboral en Brasil y eliminar el esquema 6×1, que obliga a millones de trabajadores a laborar seis días antes de tener un día de descanso.

Durante un evento empresarial en Río de Janeiro, Marques calificó el debate sobre la reducción de la jornada como “populista” y advirtió que la medida representaría un aumento en los costos para las empresas. En contraste, defendió que trabajadores y empleadores tengan mayor libertad para establecer las condiciones laborales.

La propuesta respaldada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva busca reducir la jornada máxima semanal de 44 a 40 horas, además de garantizar al menos dos días de descanso. En la práctica, el cambio significaría poner fin al modelo 6×1, uno de los principales reclamos de organizaciones laborales y trabajadores brasileños.

Marques sostuvo que el problema no está en el esquema de seis días de trabajo, sino en lo que considera una excesiva intervención del Estado en las relaciones laborales. Incluso planteó que deberían permitirse distintos formatos de jornada siempre que sean acordados entre empleados y empresas.

Sin embargo, este argumento ha sido cuestionado por quienes impulsan la reducción laboral, pues “negociar libremente” no necesariamente implica una relación equilibrada entre trabajadores y empleadores. En sectores con empleos precarios, la supuesta libertad para pactar horarios puede terminar favoreciendo a las empresas y dejando al trabajador con menor capacidad para rechazar jornadas extensas.

La postura de Marques coloca al equipo económico de Flávio Bolsonaro en abierta oposición a una de las principales propuestas laborales de Lula rumbo a las elecciones presidenciales de octubre. Mientras el gobierno brasileño plantea reducir las horas de trabajo para mejorar el descanso y la calidad de vida, el sector bolsonarista apuesta por mantener mayor flexibilidad empresarial, aun cuando el esquema 6×1 ha sido señalado por sus efectos sobre el tiempo libre de los trabajadores.