Un empresario español pagó cinco anuncios para elogiar al mandatario salvadoreño, pese a que su gobierno y sus políticas pertenecen a otro país.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, apareció en cinco grandes vallas publicitarias instaladas en distintos puntos de Oviedo, España, gracias a la iniciativa de un empresario asturiano de 71 años que asegura ser admirador del mandatario. Los anuncios muestran a Bukele con la banda presidencial y el mensaje: “¡Presidente Universal!”. Sí, porque aparentemente ya no basta con gobernar un país: ahora también hay que conquistar las carreteras españolas.

El responsable de la campaña es Tino Vidal, empresario dedicado a la publicidad, quien aseguró ser “fan total” de Bukele y afirmó que se sabe sus discursos de memoria. Según su explicación, decidió pagar los anuncios como un “homenaje personal” porque considera al salvadoreño “el mejor presidente del mundo”. Entre sus argumentos destacó la política de seguridad de Bukele y aseguró que “él sí sabe gobernar un país”.

La escena resulta particularmente llamativa: cinco espectaculares dedicados a promocionar a un presidente extranjero en un país que no gobierna, y donde, además, apenas están empadronados 51 salvadoreños en Oviedo. El entusiasmo del empresario incluso llegó hasta el entorno de Bukele, al que, según Vidal, hicieron llegar fotografías de las vallas y posteriormente un comunicado para explicar la peculiar campaña.

La publicidad también generó críticas en redes sociales. Juan Álvarez cuestionó lo que calificó como una muestra de “culto al líder” y fascinación por el autoritarismo. En contraste, Macarena Olona defendió el llamado “Modelo Bukele de Seguridad” y sostuvo que quienes critican al mandatario deberían conocer sus políticas antes de cuestionarlas.

El debate terminó enfrentando posturas sobre la seguridad de El Salvador y Asturias, mientras las imágenes de Bukele siguen sorprendiendo a quienes circulan por Oviedo. Todo por una campaña que demuestra que, para algunos admiradores, Bukele ya no necesita ser presidente de España para tener publicidad… basta con que alguien esté dispuesto a pagarla.