El montonal de hombres y mujeres que pululamos por el planeta Tierra todavía sigue aumentando: de octubre de 2020 a octubre de 2025 se sumaron a la Humanidad unos 392 millones de personas, algo así como la población actual total de Estados Unidos y la de Canadá, sumadas. Eso quiere decir que cada año, el resultado de la suma a la población mundial de los que nacieron menos los que se murieron fue en promedio de 78.4 millones de personas, es decir, alrededor de 214,677 cada día durante esos cinco años.

En términos porcentuales, el crecimiento fue de 5%. Justo en ese quinquenio, se calcula que a fines del mes de abril de 2023, China dejó de ser el país más poblado del mundo, cuando India tomó ese lugar. De 2020 a 2025, mientras que la población china mostró un decrecimiento de 0.63%, India reportó un incremento demográfico de 4.87%. En nuestro continente, en los dos países más poblados de América, Estados Unidos y Brasil, observamos un comportamiento diferenciado: el primero alcanzó un crecimiento poblacional de 3.39%, en tanto que Brasil prácticamente reportó una muy leve contracción (0.19%). ¿Y México?

De acuerdo con los resultados del Censo de Población y Vivienda, en 2020 nuestro país tenía una población total de 125.5 millones de habitantes; cinco años después, la Encuesta Intercensal reporta que en octubre de 2025 éramos 130.4 millones. El crecimiento porcentual acumulado en esos cinco años es de 3.89%, ya inferior al promedio mundial, pero superior al de naciones como Argentina (2.9%), Chile (2.6%) y España (2.6%), y muy por arriba que el de Francia (1.23%) y Alemania (0.41%), por no hablar de Japón, que decreció (-1.95%).

Conforme a las mismas fuentes, la CDMX pasó de 9.21 a 9.16 millones de habitantes entre 2020 y 2025; es decir, se reportó una ligera baja poblacional chilanga. Hablamos de una merma de poco más de 44 mil personas, un decrecimiento de -0.48%. ¡¿Decreció la población de la ciudad más grande de México?! No: más bien debemos decir que la dinámica demográfica de la entidad federativa llamada Ciudad de México se estabilizó, mientras que la enorme metrópoli en la que se halla la capital sigue creciendo. O dicho de otra forma: la población de la gran metrópoli de este país sigue aumentando, pero más allá de los límites político-administrativos de la Ciudad de México. En 2005, cuando se fijó la delimitación oficial de 76 demarcaciones (16 alcaldías de la CDMX, 59 municipios del Estado de México y uno de Hidalgo), la Zona Metropolitana del Valle de México albergaba a 19.24 millones de personas; para 2020 sumaba 21.8 millones y en 2025 alcanzó los 22.1 millones. Esto refleja un crecimiento de 1.43% en el último quinquenio (un incremento de 312.5 mil habitantes respecto a 2020), lo cual confirma que la mancha urbana sigue ganando volumen en su periferia. En 2005, 45 de cada 100 habitantes de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) radicaban en alguna de las 16 delegaciones del Distrito Federal; para 2015, el porcentaje había bajado a 42.7%, y diez años después, en 2025, la participación relativa de la población de la CDMX en la ZMVM es ya de 41.4%.

Para el año 2025, la gente que radica en la Ciudad de México representa el 7% del total nacional, reflejando una marcada contracción respecto a su peso histórico. Si se observa la trayectoria en sentido retrospectivo, esta cifra contrasta radicalmente con el máximo alcanzado en 1970, cuando la capital concentraba el 14.25% de los mexicanos, siendo el motor de una época de intensa centralización urbana e industrial. A partir de esa década, el desbordamiento demográfico superó los límites político-administrativos del antiguo Distrito Federal y detonó la expansión masiva hacia los municipios conurbados del Estado de México.

La gran ciudad del Valle de México sigue sumando vidas y ensanchando sus horizontes; su historia demográfica no se circunscribe dentro de las fronteras oficiales de la CDMX, sino en el pulso dinámico de su gran periferia.

@gcastroibarra