Por Luis Piña
Moverse en bicicleta por la Ciudad de México será una opción cada vez más accesible para quienes viven fuera de las zonas donde tradicionalmente se concentraba ECOBICI. El Gobierno capitalino anunció la expansión del sistema hacia Iztapalapa, Iztacalco y Tlalpan, con lo que por primera vez las bicicletas públicas llegarán a estas alcaldías.

La ampliación comenzará el próximo 1 de septiembre y permitirá que ECOBICI pase de tener presencia en seis alcaldías a operar en nueve: Azcapotzalco, Álvaro Obregón, Benito Juárez, Coyoacán, Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Iztapalapa, Iztacalco y Tlalpan.
La red también crecerá de manera importante. Actualmente cuenta con 9 mil 308 bicicletas y 687 cicloestaciones; con el nuevo contrato llegará a 15 mil unidades y mil 111 estaciones. Esto significa sumar 424 puntos de conexión y cerca de 5 mil 700 bicicletas al sistema.
Durante la presentación, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, destacó que ECOBICI dejó de ser únicamente una alternativa para recorridos recreativos y se convirtió en una opción cotidiana de transporte para miles de capitalinos. Actualmente registra entre 50 mil y 60 mil viajes diarios, más de 24 millones al año, y cuenta con alrededor de 180 mil personas usuarias.

El crecimiento de ECOBICI también contempla renovar toda la flota. Las nuevas bicicletas tendrán localizador satelital, una herramienta que permitirá conocer en tiempo real dónde se encuentran las unidades y facilitará su distribución entre las estaciones de acuerdo con la demanda.
La tecnología será especialmente útil ante el nivel de uso que tiene actualmente el sistema. Cada bicicleta realiza en promedio 8.3 viajes al día, prácticamente el doble de los 4.5 que se habían calculado originalmente.
Para atender el desgaste que implica este ritmo, se instalará un nuevo centro de mantenimiento en la zona sur de la capital. La intención es que las bicicletas con alguna falla puedan repararse y regresar al servicio en menos tiempo.
Además, el nuevo contrato establece sanciones para la empresa operadora cuando existan retrasos en reparaciones, reposición de bicicletas o adquisición de refacciones.
Brugada explicó que el esquema cambia respecto al contrato anterior: las bicicletas que estén fuera de servicio o que no funcionen correctamente no serán pagadas a la empresa.
“Si la empresa quiere que se le pague, pues tienen que estar funcionando y bien, las bicicletas”, afirmó.
La operación también tendrá un seguimiento permanente de la flota y de los recorridos de las personas usuarias. Con esta información se podrá decidir dónde hacen falta más bicicletas y mejorar el llamado rebalanceo de las estaciones.
Otro de los cambios importantes estará en la propiedad de la infraestructura. Al terminar el contrato, las 15 mil bicicletas, las cicloestaciones, tótems y la tecnología utilizada pasarán a formar parte del patrimonio de la Ciudad de México.
El contrato tendrá una vigencia de 10 años y contempla un monto mínimo de 978 millones de pesos y uno máximo de 2 mil 434 millones de pesos durante ese periodo.
El Gobierno capitalino también mantendrá un subsidio anual de 135 millones de pesos, además de los ingresos propios que genere el sistema.
La contratación fue resultado de un proceso de evaluación técnica y financiera que comenzó en febrero de 2025 y culminó con una licitación pública internacional.
Las 424 nuevas cicloestaciones se definirán a partir de estudios técnicos realizados por la Secretaría de Movilidad, pero también se tomarán en cuenta las necesidades de las alcaldías y las opiniones de la ciudadanía.

El objetivo es que la expansión no se limite a aumentar el número de bicicletas, sino que permita conectar nuevos puntos de la ciudad con otros medios de transporte.
Esto será especialmente relevante en Iztapalapa, Iztacalco y Tlalpan, donde ECOBICI tendrá presencia por primera vez.
A pesar de la ampliación, la tarifa anual permanecerá en 588 pesos. En términos diarios, representa alrededor de 1.60 pesos por utilizar el sistema.
El Gobierno capitalino señaló que se trata de una de las tarifas más bajas entre los sistemas de bicicletas públicas a nivel internacional.
Para fortalecer el financiamiento de ECOBICI también se contempla obtener recursos mediante permisos temporales de publicidad y patrocinios en algunas estaciones. Las autoridades aclararon que estos permisos serán revocables y estarán sujetos a las autorizaciones y pagos correspondientes.
No todas las cicloestaciones tendrán espacios publicitarios. Algunas, particularmente las ubicadas en zonas patrimoniales, quedarán fuera de este esquema, mientras que otras podrán contar con hasta dos MUPI.
Los recursos obtenidos por esta vía ayudarán a mantener el subsidio y el funcionamiento del sistema.
ECOBICI cuenta con un seguro para cubrir daños a terceros en caso de que una persona usuaria tenga un incidente durante su recorrido, por ejemplo, si golpea un automóvil o se ve involucrada en un percance con otra persona.

En estos casos, el incidente debe reportarse al sistema para que personal de la empresa acuda al sitio, evalúe lo ocurrido y dé seguimiento conforme a las condiciones de la póliza.
De acuerdo con el Gobierno capitalino, durante la actual administración no se ha registrado ningún fallecimiento relacionado con el uso de ECOBICI y los percances reportados hasta ahora han sido de carácter no grave.
Con la expansión anunciada, la apuesta es que la bicicleta pública deje de concentrarse en las zonas donde ya existe mayor infraestructura ciclista y se convierta en una alternativa de movilidad para más habitantes de la capital, especialmente en alcaldías donde hasta ahora ECOBICI no tenía presencia.
Fotos: Sebastián Juárez / Los Reporteros MX





