Un dron ruso impactó la sede central del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en Kiev, en un ataque que, según Volodímir Zelenski, estaba dirigido contra la oficina del jefe de la agencia. El presidente ucraniano prometió una respuesta contra Rusia.
Un dron ruso alcanzó este viernes la sede central del SBU, ubicada en la calle Volodímirska, en pleno centro de Kiev y frente a la Catedral de Santa Sofía. El presidente Volodímir Zelenski afirmó que el aparato estaba dirigido directamente contra la oficina del jefe de la agencia, Oleksander Poklad, y ordenó preparar una respuesta.
El ataque ocurrió en una de las zonas consideradas prioritarias para la protección de Ucrania y provocó daños también en establecimientos cercanos. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que siete personas resultaron heridas, seis de ellas hospitalizadas. Varias calles alrededor del lugar fueron cerradas mientras continuaban las labores de emergencia.
El impacto representa un golpe simbólico y operativo para Ucrania, pues el SBU ha encabezado algunas de las operaciones más importantes contra las fuerzas rusas. Además, llega en un momento de intensificación de los ataques con drones y misiles contra Kiev, en medio de cuestionamientos sobre las capacidades de defensa antiaérea ucranianas.
El canciller ucraniano, Andrii Sibiga, calificó el ataque como una “escalada grave” y señaló que ocurre precisamente cuando se reanudan los esfuerzos diplomáticos. Zelenski, por su parte, ordenó al jefe del SBU preparar una respuesta “tangible” y, cuando sea posible, simétrica, mientras se espera la llegada a Kiev y Moscú de enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner para nuevos contactos sobre la guerra.





