La reforma constitucional exige renunciar a otra nacionalidad antes del registro para Presidencia, gubernaturas y Jefatura de Gobierno de CDMX, pero sus nuevas reglas entrarán en vigor hasta el proceso electoral de 2028.
La reforma sobre nacionalidad única para cargos ejecutivos no tendrá efectos en las elecciones de 2027, pues las nuevas disposiciones comenzarán a aplicarse a partir del proceso electoral de 2028, explicó Luisa María Alcalde, consejera jurídica de la Presidencia.
El cambio modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución para establecer que quienes aspiren a la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deberán contar únicamente con nacionalidad mexicana. En caso de tener otra, deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatura.

Además, durante el ejercicio del cargo, los funcionarios no podrán adquirir o solicitar otra nacionalidad, utilizar pasaportes o documentos de identidad extranjeros, ejercer derechos políticos derivados de otra ciudadanía ni acogerse a la protección diplomática de otro Estado.
El Senado aprobó la reforma con 86 votos a favor y 42 en contra, y posteriormente fue enviada a los congresos estatales como parte del procedimiento de modificación constitucional. La Cámara de Diputados ya había avalado previamente el proyecto.
Una vez concluido el proceso, el Congreso tendrá que realizar adecuaciones a la Ley de Nacionalidad y la legislación electoral para establecer el procedimiento mediante el cual una persona con doble nacionalidad podrá acreditar su renuncia antes de buscar uno de estos cargos.





