Christian Ziboney también pertenecía a la Guardia Nacional; colectivo feminista exige una investigación sin privilegios y protección para los hijos de la víctima.

La Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa detuvo a Erick “N”, de 29 años y elemento de la Guardia Nacional, por su probable responsabilidad en el feminicidio de su pareja, Christian Ziboney, quien también formaba parte de la corporación. El crimen ocurrió en Culiacán y la captura representa un avance en la investigación.

De acuerdo con la autoridad, el detenido estaría relacionado con el hallazgo del cuerpo de la víctima, ocurrido el pasado 2 de noviembre dentro de un domicilio de la colonia Alturas del Sur. Agentes de la Unidad Especializada en Aprehensiones (UNESA) localizaron al sospechoso y lo pusieron a disposición del juzgado de control de la región centro, que determinará su situación jurídica.

Tras la detención, el colectivo feminista Orquídeas Moradas de Escuinapa exigió que el caso no quede impune y que las autoridades investiguen todos los antecedentes. Aunque reconoció que la captura representa un avance, pidió que, si se acredita la responsabilidad del acusado, reciba una sentencia proporcional a la gravedad del delito.

La organización advirtió que ningún uniforme, cargo o pertenencia a una institución de seguridad debe servir como escudo para ejercer violencia contra las mujeres. También demandó que las corporaciones rindan cuentas y que no existan privilegios ni encubrimientos para sus integrantes cuando enfrentan acusaciones de esta naturaleza.

El colectivo subrayó que las instituciones deben garantizar justicia para Christian Ziboney y evitar que su pertenencia a la Guardia Nacional se convierta en un factor de protección para el presunto agresor. “No queremos instituciones que protejan a sus elementos por encima de las víctimas”, reclamó.

Además, pidió que las autoridades protejan a los hijos de la víctima, quienes también enfrentan las consecuencias del feminicidio. Exigió que reciban acompañamiento y condiciones para una vida digna, pues no deben quedar desamparados tras el asesinato de su madre.