Las designaciones de los coordinadores por la defensa de la Transformación de Morena tienen dados cargados. Hay designaciones muy criticadas, que pudieron ser evitadas desde el inicio del proceso, por ejemplo, la de Beatriz Mojica, Julieta Ramírez, Carlos Torres Piña, Eugenio segura, Verónica Díaz. Es decir, el 50 por ciento de las designaciones generaron dudas y produjeron inconformidad.

El caso de Zacatecas llega a la obviedad, porque si la pelea obsesiva por el poder de los Monreal llegó al extremo de la amenaza de renuncia al partido de Saúl Monreal quien quería ser obligadamente candidato a gobernador, debieron encender las luces de alerta sobre el clan pero le dieron el triunfo, a través de Verónica Díaz, ex esposa de su hermano Luis Enrique, hay divorcios por conveniencia, todos los días hay muestra de ello, esta ruptura tuvo lugar en 2018.

La cúpula de Morena se concentró en asegurar que, una vez firmadas las condiciones del proceso por los participantes, nadie podría echarse para atrás, pero no se aclaró que se tendrían que aceptar ganadores por absurdos que fueran los resultados.

El filtro para impedir que hubiera deterioro de la imagen de la cúpula morenista se aplicó de manera selectiva, tal es el caso de Evangelina Moreno Guerra, quien promovió ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación un juicio para la protección de sus derechos político-electorales, luego de no haber sido incluida en la encuesta final del proceso en Baja California.

En el recurso cuestiona la entrega de la constancia de coordinadora estatal a Julieta Ramírez Padilla, así como diversos actos relacionados con la organización y ejecución de la encuesta. Se señala, además, la presunta falta de transparencia y publicidad de los resultados, la omisión de fundamentar y motivar la metodología empleada y una posible vulneración a los principios de paridad y equidad.

Evangelina Moreno reiteró que su actuación tiene como propósito defender la legalidad, la participación política de las mujeres y el derecho a competir en condiciones de igualdad:

“No solicitamos privilegios; exigimos reglas claras, transparencia y respeto a los principios de paridad y equidad. Las mujeres de Baja California tenemos derecho a participar y a ser evaluadas en condiciones justas”, señaló.

La instrumentación de los concursantes no fue equitativa desde el inicio, y ahora que hay descontento, se adjudica traición a quienes convocan a la autocrítica al partido, a los que convocan a reconocer los errores y enmendarlos; se les llama priistas, adjetivo ya bastante fuerte para cualquier mexicano con dignidad.

Si hay alguien en Morena con faltas graves a la lealtad es a quien defienden, es decir Ricardo Monreal, quien ha favorecido a otras organizaciones, intentado crear partidos nuevos, armonizado con los más radicales contrincantes, establecido amistad con quienes insultan a la Presidenta, otorgado espacios inmerecidos a los opositores, entre otros muchos motivos para ser nombrado traidor desde el sexenio pasado y lejos de expulsarlo del partido, se le entregan espacios para que su cacicazgo continúe haciendo daño a la Cuarta Transformación.

Quien cuestione la conducta de los Monreal no atenta contra el partido, al contrario, lo defiende de él.

Los concursantes firmaron un acuerdo de aceptación de los resultados con lógica, coherentes, respetuosos del derecho y atendiendo al pueblo y no a intereses particulares o familiares.