La presidenta Laura Fernández presenta un proyecto para eliminar las pensiones de expresidentes, una medida que ya aplicó Andrés Manuel López Obrador en México.

Costa Rica da un giro drástico en su política de pensiones. La presidenta Laura Fernández anunció este miércoles un proyecto de ley para eliminar los pagos vitalicios que reciben los expresidentes del país. La iniciativa también alcanzará a los mandatarios que asuman el cargo en el futuro.

Fernández cambió de postura en apenas 48 horas. Una semana antes, ella misma defendía ese beneficio y explicaba que el puesto presidencial merecía condiciones especiales. Las críticas de la oposición y la presión pública la llevaron a reconsiderar su posición.

El proyecto lleva el nombre “Cero Tolerancia a las Pensiones de Lujo”. Busca terminar con un régimen que otorga a los expresidentes una pensión ligada al salario que recibieron durante su mandato. Actualmente, ese beneficio ronda los cuatro millones de colones mensuales.

La medida recuerda una decisión que tomó Andrés Manuel López Obrador en México. Durante su gobierno, el entonces presidente mexicano canceló las pensiones que recibían los expresidentes de su país. Ese cambio se convirtió en una bandera de austeridad que trascendió fronteras y hoy inspira a otros líderes latinoamericanos.

El legado de AMLO sigue marcando la conversación pública en la región. Costa Rica se suma a una tendencia que busca terminar con privilegios históricos para la clase política. Todavía falta que el Congreso costarricense apruebe la iniciativa para que se convierta en ley.