El máximo tribunal autorizó el uso de un sistema que cruza datos confidenciales antes de las elecciones legislativas de noviembre.
La Corte Suprema de Estados Unidos dio luz verde este viernes a la Administración de Donald Trump. El máximo tribunal permitirá que el Gobierno aplique un sistema para cruzar datos y así confirmar la ciudadanía de los votantes. La medida busca evitar que personas sin ciudadanía estadounidense participen en las próximas elecciones legislativas.
Esta decisión representa un triunfo político para el mandatario. Además, habilita el uso inmediato del sistema en los comicios de medio mandato, programados para el 3 de noviembre. En esa jornada se define el control total del Congreso, ya que se renueva la Cámara de Representantes por completo y un tercio del Senado.
El mecanismo funciona en línea y une varias bases de datos. Cruza información sobre ciudadanía, números de Seguridad Social y otros registros confidenciales de millones de estadounidenses. Por su parte, el Partido Demócrata y distintos grupos defensores del voto expresaron su preocupación. Temen que el sistema deje fuera del proceso electoral a votantes legítimos.
Los jueces resolvieron el caso con carácter urgente. En su fallo, establecieron que el Gobierno Federal debe atender las solicitudes de los funcionarios estatales y locales que buscan verificar la ciudadanía de los votantes.
Las juezas liberales marcaron su rechazo
Tres magistradas del ala liberal del tribunal votaron en contra de esta resolución. Ketanji Brown Jackson lideró la postura opositora, con el respaldo de Sonia Sotomayor y Elena Kagan.
Jackson argumentó que negar a votantes legítimos su derecho al sufragio genera un perjuicio real y comprobable. En cambio, consideró que el Gobierno no sufre ningún daño concreto si se le impide aplicar una medida cuya autoridad legal resulta dudosa.
Este fallo tendrá un peso importante en los litigios que aún se tramitan en tribunales de menor instancia. Dichos casos analizan distintos aspectos de la reforma electoral impulsada por la Administración de Trump.
La resolución llega apenas después de otro revés para el Gobierno. Días antes, los jueces del Supremo habían rechazado un plan que buscaba que el Servicio Postal revisara las papeletas enviadas por correo.





