La embajada china rechazó con dureza las palabras de Ronald Johnson, quien dijo que a Pekín le conviene el caos en territorio mexicano. Además, pidió a Washington que atienda sus propios problemas.
Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México, provocó este viernes la reacción de China. La embajada del país asiático lo acusó de sembrar discordia a propósito entre Pekín y el gobierno mexicano.
La sede diplomática difundió una “Declaración Solemne”. En ella, exigió al representante de Washington que deje de calumniar a su país y de dañar la relación con México.
La respuesta llegó por lo que Johnson dijo el miércoles en un foro de inversionistas. Ahí afirmó que a China le conviene que México sea un lugar caótico e inseguro en la frontera sur de Estados Unidos. En ese encuentro también participó Ricardo Pita Macedo, subsecretario adjunto de Estado.
Esta es la segunda vez que Pekín reclama al embajador. En julio del año pasado, ya lo señaló por hacer afirmaciones falsas.
La embajada china calificó los dichos de “infundados” y dijo que atacan la cooperación entre ambas naciones. “Estas retóricas pasan por alto los hechos, tergiversan la verdad e intentan deliberadamente sembrar discordia entre China y México”, sostuvo.
En nombre del gobierno del presidente Xi Jinping, la legación expresó su “fuerte descontento” y su rechazo total. También aseguró que apoya los esfuerzos de México por defender su soberanía y su seguridad. Subrayó que la idea de que a China le encanta el caos es un invento y una calumnia malintencionada.
Luego, Pekín puso el foco en Estados Unidos. Señaló que la enorme demanda de drogas en ese país ofrece a los cárteles mercados gigantes y ganancias enormes. Además, acusó a Washington de hacer poco contra el tráfico de armas.
“Las armas ilegales y el dinero de la droga que fluyen de Estados Unidos a México alimentan la violencia criminal”, afirmó. Según el texto, esa violencia también pone en peligro la vida de los mexicanos. Por eso lanzó una pregunta directa: “¿Se preocupa Estados Unidos realmente por México o sólo quiere desviar la atención del público?”.
La embajada también respondió a los funcionarios estadunidenses que, en el foro, tacharon de “no confiables” a las empresas chinas. Calificó esa acusación de absurda. Añadió que esos mismos funcionarios denigran a las compañías chinas, mientras buscan con ansia negocios de energía y gas natural para las suyas.
Para Pekín, Estados Unidos llama “confiable” a lo que le conviene y “no confiable” a lo que le quita el monopolio de los beneficios. Así, advirtió, Washington también afecta el derecho de México a elegir a sus socios.
Al final, China sostuvo que “echar lodo” a su país no ayuda a resolver los problemas entre México y Estados Unidos. Aseguró que defenderá sus intereses y que seguirá fortaleciendo su amistad con México. Por eso pidió a los estadunidenses que asuman sus responsabilidades.





