Nadia Beller asegura que el operador argentino tenía interés en intervenir políticamente en México y expresa su preocupación por sus vínculos con estrategias de desinformación digital.
La abogada y activista Nadia Beller, expareja de Fernando Cerimedo, aseguró que el consultor argentino tenía entre sus planes intervenir en las elecciones de México debido a su rechazo hacia la presidenta Claudia Sheinbaum. La revelación coloca nuevamente bajo los reflectores al fundador de La Derecha Diario, señalado por su participación en operaciones políticas digitales en distintos países de América Latina.
De acuerdo con Beller, Cerimedo “detesta” a la presidenta mexicana y pretendía utilizar su experiencia en redes sociales para incidir en el escenario electoral del país. El señalamiento cobra relevancia por el historial del consultor, quien ha sido relacionado con campañas de propaganda y desinformación política, así como con estrategias digitales de sectores de la derecha latinoamericana.

Cerimedo fue detenido recientemente en Bolivia, en el marco de una investigación por el ataque armado contra Beller. La Policía indaga si tuvo alguna participación en los hechos; hasta el momento no existe una acusación formal en su contra, por lo que su detención no acredita responsabilidad en el atentado.
El argentino también ha construido vínculos políticos y empresariales en México. Su proyecto La Derecha Diario recibió respaldo de Ricardo Salinas Pliego, mientras la plataforma ha sido señalada por impulsar contenidos y campañas digitales contra el gobierno de Sheinbaum. Cerimedo, además, ha reconocido manejar decenas de miles de cuentas artificiales para monitorear e influir en las conversaciones de redes sociales.
Su trayectoria también incluye vínculos con Javier Milei y el bolsonarismo en Brasil, donde ha sido relacionado con estrategias digitales de la derecha. El caso exhibe así una práctica cada vez más cuestionada: la utilización de redes sociales, cuentas artificiales y campañas de desinformación como herramientas de intervención política. La declaración de Beller vuelve a poner sobre la mesa hasta dónde llegan estas operaciones y qué intereses buscan influir en los procesos electorales de América Latina.





