La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, envió al Congreso local una reforma a la Ley de Salud que plantea crear un sistema de atención médica de urgencias dirigido a crisis de salud mental y situaciones derivadas del consumo de drogas.
El sistema de atención médica de urgencias buscaría que la atención sea oportuna, segura y efectiva. Para ello coordinará los servicios prehospitalarios, las instituciones de salud, los cuerpos de seguridad ciudadana, las instancias de protección civil y las demás autoridades que participan en la respuesta a emergencias.
La propuesta establece que la Secretaría de Salud destine 5 por ciento de su presupuesto anual a la salud mental. Las alcaldías, por su parte, deberían asignar 10 por ciento de su presupuesto a difusión e información, es decir, a campañas de salud mental y de atención integral al consumo de sustancias psicoactivas.
La reforma plantea una red de atención que vaya desde las alcaldías hasta los servicios de salud federales. Enfocado sobre todo en depresión y ansiedad, pero también incluiría estrés postraumático, autismo, demencia, déficit de atención e hiperactividad, trastornos psicóticos y bipolares.
Otro cambio es que el Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones pasaría a llamarse Instituto para la Atención a la Salud Mental y las Adicciones. Además de coordinar la política pública en la materia, tendría nuevas facultades de registro, autorización, verificación administrativa y sanción sobre los centros de atención integral, públicos o privados, conocidos popularmente como “anexos” o “granjas”.





