La Ciudad de México obtuvo el Récord Guinness por la instalación de una catrina de cartonería de más de 33 metros de altura en el Zócalo Capitalino, como la más alta del mundo en su tipo.
La figura de la catrina está colocada frente a la Catedral Metropolitana, forma parte de la ofrenda monumental de Día de Muertos en la Plaza de la Constitución, adornada con iluminación y flores de cempasúchil.
Durante la inauguración, a la que asistió Alfredo Arista, representante de Guinness World Records para Latinoamérica, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, explicó que la obra funciona como una crítica a la vanidad, el clasismo y las falsas apariencias. Recordó que ante la muerte no hay diferencias de títulos, apellidos o fortuna, la Catrina se burla de los privilegios para recordar que nadie es más que nadie.
La pieza fue elaborada por el taller de arte Xibalbá, dirigido por Carlos Camilo Báez, y rinde homenaje a la Catrina Garbancera, creación de José Guadalupe Posada, que más tarde Diego Rivera inmortalizó en su mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”.
Clara Brugada inauguró la iluminación monumental del Zócalo, compuesta por figuras de catrinas, velas, calaveras de azúcar, flores de cempasúchil y colibríes. En su elaboración participaron más de 100 trabajadores de la Secretaría de Obras.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México invitó a la población a visitar la ofrenda y anunció que este sábado se realizará la décima edición del Gran Desfile de Día de Muertos, partirá de la Diana Cazadora rumbo al Zócalo. Además, convocó al festival Sendero de Cempasúchil, en Chapultepec, que se llevará a cabo de este viernes al domingo.
El Día de Muertos es una forma de mantener viva la memoria de quienes fallecieron y lo describió como una “rebelión amorosa contra el olvido”.





