El representante del PRI protagonizó reclamos contra Morena, cuestionó al INE y terminó recibiendo llamados al orden por salirse del debate; todo mientras defendía la línea política de Alejandro Moreno.

El porro de Alito Moreno, Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, volvió a protagonizar un episodio de confrontación durante una sesión del órgano electoral, donde aprovechó su intervención para lanzarse contra Morena y Andrés Manuel López Beltrán, aunque los temas no formaban parte del orden del día.

Mancilla cuestionó al diputado morenista Guillermo Santiago y reclamó lo que calificó como una supuesta doble moral de la Cuarta Transformación frente a investigaciones y decisiones tomadas en otros países. El priista utilizó el espacio para defender las posiciones de su partido y atacar a quienes, según él, respaldan políticamente a López Beltrán.

Pero el espectáculo no terminó ahí. El legislador también arremetió contra la Comisión de Quejas y Denuncias del INE por ordenar el retiro de publicaciones del PRI en las que se calificaba a Morena como “narcopartido”. Su protesta provocó la intervención del consejero Uuc-Kib Espadas, quien le pidió respetar las reglas y mantener sus argumentos dentro del marco de la legalidad.

La presidenta del INE, Guadalupe Taddei, tuvo que llamarlo al orden en varias ocasiones y le advirtió que, si continuaba interrumpiendo el desarrollo de la sesión y desatendiendo el reglamento, podría solicitarse el uso de la fuerza pública para desalojarlo. Una escena poco común para una sesión del máximo órgano electoral.

Lejos de bajar el tono, Mancilla respondió que “no acudía a las sesiones a hacer amistades”, como si convertir el Consejo General del INE en ring político fuera parte de sus funciones. El episodio volvió a colocar al priista bajo los reflectores y alimentó las críticas de quienes lo ven como uno de los principales operadores de Alito Moreno, dispuesto a repetir la confrontación del dirigente tricolor donde sea necesario.