El exgobernador de Tamaulipas que cuenta con orden de aprehensión en México asegura que le fabricaron delitos.
Francisco García Cabeza de Vaca, prófugo de la justicia mexicana, asegura es víctima de una persecución política y que Estados Unidos sabe que le fueron “fabricados” delitos por ser uno de los principales adversarios del expresidente Andrés Manuel López Obrador. El exgobernador de Tamaulipas permanece en Estados Unidos mientras enfrenta una orden de aprehensión y busca mantener vigente su proyecto político rumbo a 2030.
En entrevista con El País, Cabeza de Vaca sostuvo que las acusaciones en su contra fueron una estrategia para sacarlo de la escena política y afirmó que el proceso de desafuero que enfrentó durante su gobierno fue ilegal. También aseguró que las investigaciones se concentraron en la compra y venta de un departamento y rechazó las acusaciones que lo vinculan con otros delitos.
El panista también aprovechó para cuestionar a la presidenta Claudia Sheinbaum por la reforma que busca establecer restricciones para que personas con doble nacionalidad puedan ocupar determinados cargos públicos. Según Cabeza de Vaca, la iniciativa tendría “nombre y apellido” y estaría dirigida especialmente contra quienes tienen ciudadanía estadounidense, debido a sus propias aspiraciones presidenciales.
Sin presentar en la entrevista pruebas públicas que respalden sus señalamientos, Cabeza de Vaca acusó a gobiernos de Morena de perseguirlo y afirmó que existen autoridades estadounidenses que conocen su versión. Incluso calificó al gobierno de López Obrador como autoritario y emitió acusaciones contra distintos políticos por presuntos vínculos con el llamado huachicol fiscal, aunque sostuvo que varias de sus denuncias no han generado comparecencias ante la Fiscalía.
Más allá de sus acusaciones, el discurso del exgobernador también deja claro que busca mantenerse vigente en la política nacional. Aunque evita confirmar que será candidato presidencial, asegura que quiere participar en la construcción de una alianza opositora para 2030 y no descarta hacer campaña desde Estados Unidos si continúa la orden de aprehensión en su contra.
Cabeza de Vaca, pese a la orden de extradición, asegura que regresará a México antes de 2030 y que utilizará todos los recursos legales para conseguirlo. Mientras tanto, su estrategia política se apoya en presentarse como víctima de una persecución, pero las acusaciones que enfrenta y los procesos judiciales pendientes siguen siendo un obstáculo que no puede resolverse únicamente con declaraciones públicas.





