El exgobernador de Tamaulipas presume su relación con agencias estadounidenses y presenta la cooperación internacional como una especie de medalla para relanzar su perfil político.
Francisco García Cabeza de Vaca volvió a presumir su cercanía con agencias de seguridad de Estados Unidos durante su paso por el gobierno de Tamaulipas. El panista aseguró que trabajó con siete dependencias estadounidenses, entre ellas la DEA, el FBI, ICE y los Texas Rangers, en tareas que, según su versión, estuvieron enfocadas exclusivamente en intercambio de inteligencia.
En entrevista para Radio Fórmula, el exgobernador destacó que esa colaboración fue pública y transparente. Incluso relató con orgullo que mantenía comunicación con distintas instituciones de seguridad del país vecino, como si tener una agenda llena de agencias estadounidenses fuera, por sí mismo, un certificado de buen gobierno.
Entre las instituciones mencionadas por Cabeza de Vaca están la DEA, FBI, Departamento de Seguridad Nacional, ICE, Departamento de Seguridad de Texas y Texas Rangers, además de otra agencia que no precisó. El político defendió estos vínculos como parte de su estrategia de seguridad cuando estuvo al frente de Tamaulipas.

Sin embargo, más allá del discurso de autosuficiencia, el panista vuelve a recurrir a una vieja fórmula: presumir relaciones internacionales para intentar reforzar su imagen política en México. Ahora, aquella colaboración es presentada como una suerte de currículum de seguridad, convenientemente desempolvado mientras busca mantenerse vigente rumbo a sus aspiraciones políticas.
Cabeza de Vaca también aprovechó la entrevista para cuestionar la cooperación de otros gobiernos estatales con autoridades estadounidenses y opinar sobre la propuesta relacionada con la doble nacionalidad. Todo ocurre mientras el exgobernador ha expresado interés en competir por la Presidencia de México en 2030, por lo que cada aparición pública parece servirle para recordarle al electorado que sigue buscando un lugar en la carrera.
Y así, el exgobernador que carga con una larga trayectoria de controversias políticas vuelve a presentarse como experto en seguridad: siete agencias de Estados Unidos, muchas credenciales presumidas y, por supuesto, ninguna oportunidad desperdiciada para venderse como presidenciable.





